1Tras abandonar la colonia española del Sahara en 1975 y asentarse en Fuerteventura durante 20 años, la legión realiza el acto oficial de “despedida” de Canarias. La llegada de 5000 legionarios a Fuerteventura duplicó el número de habitantes de la isla y supuso una brutal distorsión social al estar además acompañada su presencia de numerosos actos delictivos que costaron caros a la población civil. Asesinatos, robos, ofensas a las autoridades locales, e incluso, el secuestro de un avión con rehenes conformaron el negro historial del cuerpo militar en Canarias.

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