15.4.2019

6.2.2019Jaime Bethencourt Rodríguez

        Los trabajadores y los servicios públicos de Canarias están siendo el blanco  del fuego cruzado entre los ejecutivos de Fernando Clavijo y Pedro Sánchez en relación con la indeterminada cuantificación del superávit y la reivindicación del gobierno de Canarias para que el mismo pueda ser invertido en las islas.

         El superávit, que se traduce en  el exceso de capital acumulado y no invertido en las islas, tiene su origen en los recortes que el propio gobierno de Clavijo impuso a los servicios públicos y al conjunto de la ciudadanía canaria, excediéndose innecesariamente en el cumplimiento la ley de Estabilidad que impulsó el gobierno de Rajoy durante la denominada crisis.  Tal circunstancia tiene ahora un efectoboomerang perverso con el riego evidente de que aquel  innecesario ahorro promovido por Clavijo acabe en manos del Estado o destinado  al pago de deuda, dejando a la comunidad canaria en una situación de manifiesto ridículo. Una situación esta grotesca cuando seguimos ocupando el vagón de cola del Estado y Europa  en materia de empleo, salarios y dignificación laboral, junto a los más altos  niveles de pobreza  y deterioro de los servicios públicos.

         No es así de extrañar que la interlocución con el gobierno de España, nada proclive a atender las reivindicaciones del País canario, no fructifique como pretende el presidente Clavijo, y que el desdén vuelva a ser la respuesta del PSOE a la petición de autorización para el gasto del superávit.

         Paralelamente a la actitud "colonialista" del PSOE, -término éste coherente pero que Coalición Canaria sólo utiliza en campaña electoral-, los trabajadores nos encontramos ante un ejecutivo canario  de escasa fiabilidad en la correcta utilización de los presupuestos públicos, pero mañoso en lograr el respaldo de determinados agentes sociales. El ejecutivo canario ya ha dado suficientes pruebas de ello, perdiendo partidas económicas no utilizadas  dirigidas a fines sociales como la pobreza o para materia medio ambiental.

         Resulta especialmente llamativo, el apoyo sin condiciones de los sindicatos a la actual estrategia de Clavijo contra Madrid, favor que es inmediatamente permutado con la entrega a estos y a la patronal de un montante de 6,2 millones para un improbable "asesoramiento y emprendimiento" sobre empleo.  Es esta una nueva demostración de que los trabajadores y las clases populares canarias carecen de  valedores de sus legítimos derechos, prolongando su segregación y empujándoles hacia los peores indicadores sociales y laborales.

          A la vista de lo ocurrido, y la espera de una definitiva interlocución bilateral que no esté mediatizada por la actual campaña electoral, esperamos que el próximo gobierno que se asiente en las islas, anteponga el interés general frente a la enfermiza subordinación a los dictados de la patronal y los mercados. Un diálogo este en el que el gobierno del PSOE o de cualquier otro signo deberá desterrar cualquier actitud de supremacía colonial hacia Canarias.

Jaime Bethencourt Rodríguez

Miembro del Secretariado Nacional

Intersindical Canaria

Wladimiro RodríguezWladimiro Rodríguez Brito

 

La crisis del campo en Canarias tiene múltiples lecturas. El campo se vacía, tenemos una devaluación de lo rural, tanto en el plano económico como en lo cultural, no se ha producido una revaloración de lo rural, dignificación de lo local, de los productos locales, de los paisajes, de la singularidad, el folclore y la fiesta, no única para lo singular. Nos hemos quedado en las obras, en mejorar las comunicaciones, agua, luz..., temas importantes, pero, sin embargo, no hemos conseguido que las obras en los espacios rurales tengan prioridad para los que viven en el entorno de los espacios supuestamente protegidos. Entiendo, además, que frente a los urbanitas, los habitantes del medio rural han de tener, ante Hacienda, una menor carga fiscal, que permita hacer frente al aislamiento y favorezca la fijación en el territorio. La recuperación de la población en el medio rural es algo tan básico, tanto en lo social, población amontonada en pocos núcleos urbanos, mientras gran parte del territorio está infrautilizado, despoblado, agua, suelo, paisaje, paisana del campo sin campesinos y jóvenes sin trabajo en los núcleos urbanos.

Leamos un caso de Anaga: Del Batán a Chamorga, las lecturas, comparativas, siempre tienen dificultades; hemos de destacar que el Batán es de los núcleos más vivos de Anaga, mantiene una comunidad de vecinos organizada, cultivando un alto porcentaje de los terrenos: ñames, papas borrellas, viñas, frutales, etc. El Batán mantiene también un fuerte movimiento vecinal, un grupo musical, la parranda, cuevas del lino, además de que su proximidad a La Laguna y sus vínculos laborales han favorecido una mayor cohesión. Chamorga ha sufrido un mayor aislamiento, con una crisis del entorno, hoy agravado ante la descapitalización del entorno. No olvidemos que en Anaga apenas quedan jóvenes, con menos de cincuenta niños entre tres y doce años, y colegios que, gracias a la buena voluntad de los maestros y la Consejería de Educación, mantienen las puertas abiertas en Taganana, Igueste de San Andrés, Roque Negro y Carboneras. Esta es una situación que se reproduce en muchas zonas de La Palma, La Gomera, cumbres de Gran Canaria, y, en Tenerife, en zonas como el Noroeste, Icod, Teno o en el suroeste Agache (Vilaflor).

Efectos colaterales del despoblamiento: ampliación de los campos sin cultivo y consecuencia, espacios para la propagación del fuego en los veranos, crisis en el poblamiento, en los bancales, infraestructuras, caminos, red de riego, viviendas, paredes frutales, pérdida de una cultura de gestión del territorio: pastores, agricultores, pescadores, etc.

Ahora, Chamorga sufre la presión de animales asilvestrados que entran en conflicto con los agricultores y ganaderos. Según los últimos datos del Parque Rural de Anaga, tenemos más de 400 animales sueltos, sin pastor, creando problemas muy serios para la población local, bien sea ganadero o agricultor, sin que olvidemos los problemas en la naturaleza de la zona.

Entendemos que la gestión del territorio requiere población con actividades agrarias y ambientales. Hemos de poner recursos públicos en una gestión sostenible del medioambiente. Hay que armonizarlo con la población y los usos tradicionales y, para ello, hemos de mejorar la vida de los habitantes de Anaga. Agricultura, naturaleza y población son un todo. Tenemos que dignificar la cultura del territorio.

*Concejal de Barlovento (La Palma)

 

Jose Farrugia de la RosaJosé Farrujia de la Rosa

 

…Juguete de algún marqués,
menina de alguna dama,
sierva de grandes señores
en algún lugar de España,
Cathaysa la niña guanche
no verá más Taganana
[Pedro Guerra]

  

El pasado 1 de marzo, el Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, proponía al rey de España, Felipe VI, y al Vaticano, que reflexionaran sobre lo sucedido en la conquista de América para aceptar los errores, pedir perdón y reconciliarse.

La propuesta implicaba el reconocimiento de las identidades indígenas de México, pero no entraba a valorar las relaciones de poder del Estado mexicano con respecto a las poblaciones indígenas. Básicamente porque la iniciativa gubernamental partía de un país donde se violan constantemente los derechos humanos de los pueblos indígenas, donde en estados como Guerrero o Chiapas, la situación de los indígenas es de una pobreza y marginación tan extrema, que han surgido movimientos insurgentes, hace escasas décadas, que han retomado las proclamas de la Revolución mexicana de Zapata: Tierra y libertad.

En la región de Tehuantepec se han construido en estos últimos años 25 parques eólicos sin consultar a los pueblos originarios… y muchas de las empresas que operan allí son españolas. Es decir, el gobierno mexicano sigue permitiendo el robo de tierras a comunidades indígenas y se vende a intereses extranjeros.

En un país en el que el 12% de la población es indígena, ¿es pertinente pedir disculpas a un rey y a la curia papal?; o en su lugar, ¿debería respetar el gobierno de México la autodeterminación de los pueblos indígenas? Los agravios de la conquista comenzaron hace algo más de 500 años… y se siguen perpetuando a día de hoy bajo el Estado mexicano, con la complicidad de España, entre otros países. Tal es así que algunas líderes indígenas, entre ellas Bettina Cruz, miembro del Concejo Indígena de Gobierno, afirmó como respuesta a la propuesta de López Obrador que “No queremos una disculpa por lo que pasó… sino por lo que sigue pasando. El remedio está en que reconozcan nuestros derechos en México y que no se perpetúe la violencia y el despojo de nuestras tierras”[1]. La reacción indígena ante la propuesta gubernamental llevó a López Obrador a reconducir su discurso y a sostener poco después, el 25 de marzo, que el Estado mexicano también ofrecía disculpas a las comunidades originarias por los abusos cometidos contra ellas.

En el caso de Canarias, la conquista del Archipiélago por los europeos también tuvo consecuencias drásticas, pues propició la progresiva desaparición de los asentamientos indígenas, la eliminación de elementos materiales propios de la cultura indígena, la reutilización de espacios indígenas, que fueron ocupados por los nuevos colonos y por la propia sociedad colonial resultante, y la imposición de unas formas de vida y sistemas de organización social y producción regidos por una cosmovisión, valores y mecanismos de regulación definidos, de corte occidental, y ajenos al mundo indígena canario. Es decir, la aceptación del “estado civilizado”, a la postre, significó la pérdida de la autonomía cultural (etnocidio), lo que obligó a redefinir las estructuras socio-económicas basadas en las relaciones de parentesco para aceptar otras formas de familia y sociedad.

No obstante, tal y como he argumentado y ejemplificado a partir de fuentes documentales en algunas de mis publicaciones, sobrevivir en tiempos de etnocidio fue una práctica de resistencia cultural, algo que deben tener presente quienes quieran conocer en plenitud el pasado histórico de Canarias[2].

En nuestro Archipiélago, a diferencia de lo que sucede en México, la inexistencia de comunidades indígenas ha dejado sin voz a este colectivo en el presente isleño. No existe una gestión indígena de su legado y de su memoria, pues el etnocidio, en primera instancia, y la incidencia de la arqueología imperialista, en segunda instancia, desarrollada durante los siglos XIX y buena parte del XX, han permitido perpetuar en el tiempo la lectura occidental y europea de ese pasado indígena canario.

Este vacío etnológico permite entender la escasa repercusión social que tienen, entre nuestra sociedad contemporánea, temas como la propuesta de ocultar los cuadros de Manuel González Méndez que están en el Parlamento de Canarias: La fundación de Santa Cruz de Tenerife y La rendición de los Guanartemes, encargados al artista en 1906. En el segundo de ellos, los antiguos canarios entregan al conquistador de Gran Canaria, Juan de Vera, a dos niñas, una de ellas Arminda Masequera, una joven “princesa” de unos diez años, de piel clara y cabellos rubios, portadora del linaje indígena que debe transmitir… para poder sobrevivir en el nuevo orden. Para algunos autores, el cuadro representa la “continuidad” de un pueblo, pues la pintura plasma la importancia de la mujer como legitimadora del poder en la sociedad indígena canaria. Sin embargo, también representa un acto violento: la ofrenda de dos niñas como objetos de rendición y como sumisión al conquistador. Es decir, una visión determinada, dominante y vencedora con respecto a nuestro pasado.

Esta visión está también presente en el ámbito de la Educación Primaria, en el marco de la LOMCE: la edición canaria del libro de texto de Ciencias Sociales, del 5º curso (2015, Editorial Santillana, página 125), reproduce precisamente el cuadro La rendición de los Guanartemes al hablar sobre la conquista de Canarias. Es decir, entre el alumnado canario de 11 años, las estrategias de comunicación de la didáctica abordan esta etapa histórica a partir de la sumisión y del encubrimiento del indígena canario.

En la actualidad, la idea de empatía se relaciona con la realidad humana, con la pluralidad de voces, de conciencias y de discursos, que asumen una actitud dialógica, haciendo del diálogo la esencia de la vida. El mensaje que incorpora el cuadro de Arminda se opone, en este sentido, a la noción de convivencia ideológica, cultural y social y, naturalmente, a todo tipo de enfoque humanista. El cuadro representa el encubrimiento del otro, la sumisión de la mujer indígena (dos niñas) al conquistador.

Los discursos artísticos, en este caso pictóricos, son el producto de determinados discursos sociales, cada uno con su propia perspectiva ideológica. Al incorporarse al discurso público y, en este caso, a un espacio político (Parlamento de Canarias) y a un recurso didáctico de la educación formal, muchas voces pueden manifestarse y validarse a través de las intenciones del pintor, que sólo tenían sentido en el contexto del romanticismo tardío en que concibió su obra González Méndez, allá por los inicios del pasado siglo XX.

En suma, la relación entre una determinada política de gestión del pasado y unos intereses políticos y sociales del presente, debe de partir del respeto hacia los sin voz. Sabemos que la recuperación, gestión y comprensión del legado indígena canario depende de las pautas culturales, históricas e institucionales por las que ha atravesado la arqueología, como ciencia social, a lo largo de su historia… Pero entonces, ¿por qué hay quienes se aferran, desde su posición privilegiada, por mantener vivos discursos retrógrados, en este caso a partir de una visión poco inclusiva desde el arte? Quizás, sólo quizás, porque olvidan que la arqueología ha ido ganando legitimidad al volverse pública, al cuestionar su viejo matrimonio con las historias nacionales, al abandonar la esfera académica y al encontrar lugares donde la producción histórica es significativa para una variedad de actores sociales.

 

Jesus Giraldez MaciaJesús  Giraldez Macía

 

La República romana, en el siglo II a.C., diseñó un novedoso sistema para obtener fondos. Las conquistas militares iban ampliando su territorio y el cobro de impuestos en las nuevas provincias se privatizó. Las empresas privadas acudían a una subasta pública y los contratistas -los publicanos- que realizaban la puja más alta se hacían con el servicio de recaudación de impuestos. Todo el dinero que pudieran conseguir por encima del valor que habían pagado en la subasta se convertía en ganancias. Es fácil comprender que las poblaciones conquistadas eran sometidas, entre otros abusos, a una brutal extorsión. Cuanto más las exprimían con impuestos, mayores eran los beneficios de la compañía privada.

Dos mil años más tarde el sistema se ha perfeccionado. Los servicios públicos básicos están siendo desmantelados a través de  las externalizaciones (que los dioses nos protejan de los eufemismos). Ahora no son las empresas privadas las que pagan al Estado para hacerse con determinado servicio, son las instituciones las que pagan a las empresas para que gestionen el servicio. Se supone que las instituciones se ahorran algo de dinero porque la empresa cubre el servicio con menos coste que el que le generaba cuando el Estado lo gestionaba directamente.

Tampoco hay que ser muy perspicaz para comprender que cuando se privatiza un servicio público por menos dinero del que le costaba a la correspondiente institución sus consecuencias son evidentes: los beneficios de la empresa se obtienen con un deterioro del servicio y, sobre todo, gracias a la sobrexplotación de los trabajadores y trabajadoras.

La Consejería de Educación de Canarias comenzó la privatización  de algunos de sus servicios hace varios años. Tal circunstancia se va extendiendo desde los servicios de limpieza a los de conserjería, pasando por determinados servicios de atención al alumnado.

En el año 2016 la Consejería de Educación contrató a la empresa Aeromédica Canaria S.L. para “la prestación de los servicios necesarios para la atención a los alumnos con discapacidad intelectual, motora, visual, auditiva o con trastornos graves de conducta escolarizados en centros educativos dependientes de la Consejería de Educación y Universidades, (...) con la finalidad de facilitar la integración de ese alumnado en el sistema educativo ordinario” (BOC de 3 de mayo de 2016). La empresa fue contratada por la sustanciosa cantidad de aproximadamente 13 millones de euros, aunque en el anuncio publicado no se especifica la duración del contrato.

Se trata, pues, de trabajadoras cualificadas (las mujeres son mayoría abrumadora en este servicio de atención al alumnado) que han sido contratadas por una empresa privada que ha sido contratada por una institución pública. La mayoría de los contratos son de 25 horas semanales. La nómina tipo (las hay más bajas) es de 800 euros brutos que, realizados los pertinentes descuentos, se queda en 733 euros a percibir. Las cuentas son claras: esas trabajadoras están atendiendo al alumnado con necesidades especiales por 7 euros a la hora.

No es consuelo que determinados oficios en el sector privado estén peor remunerados y sometidos a pésimas condiciones. La Consejería de Educación de Canarias explota a una parte de sus trabajadoras al tiempo que una empresa privada se lucra con la explotación. ¿Podría la consejera, Soledad Monzón, vivir con 700 euros al mes?, ¿no les da vergüenza que el cuidado y la atención de nuestro alumnado más necesitado se base en el descuido, la desatención y la explotación de sus trabajadoras?

 

 

Raul VegaRaúl Vega

En 2021 se cumple el V Centenario del Sitio de Tenochtitlan, en el que el Imperio español toma la actual capital mexicana, un asedio que comienza en 1519 y se concluye en 1521. Lo hizo a sangre y escapulario bajo las órdenes de Hernán Cortés. La azteca era una civilización avanzada, cuyas riquezas fueron el objeto de deseo de las tropas de Castilla. Ante ese hecho, del que se cumplen 500 años el 13 de agosto del citado 2021, el presidente mexicano Andrés López Obrador ha enviado cartas al Rey Felipe VI y al Papa Francisco para que pidan perdón por las matanzas y los excesos cometidos. “Hubieron matanzas, imposiciones, la llamada conquista se hizo con la espada y con la cruz”, alega el mexicano. AMLO pide reconciliación pero antes solicita el perdón para poder continuar. Pero la crítica también es autocrítica porque igualmente pedirá perdón por la masacre de indígenas durante algunos gobiernos mexicanos como el de Porfirio Díaz a finales del XIX y principios del XX.

La respuesta del Rey y el Gobierno español ha sido negativa. Dicen desde Moncloa que no se pueden juzgar hechos pasados con perspectiva contemporánea. Ni gobierno progresista ni rancio imperialismo de derechas. El conquistador es el conquistador, el gestor del Imperio es gestor del Imperio y no va a pedir perdón. Sin embargo, el mismo gobierno sí ofreció disculpas por la expulsión de los judíos sefarditas en 1492, a quien además ofreció la nacionalidad. De la misma forma, Canadá pidió perdón también a los judíos por hechos sucedidos en 1939, Francia a Argelia por las matanzas indiscriminadas y torturas durante la guerra de descolonización de Argelia y Alemania a Israel por el holocausto nazi. Pero España, que sí puede pedir perdón a los judíos, niega el mismo a México como ya lo negó a Venezuela a instancias de Hugo Chávez y Nicolás Maduro.

España, el Imperio donde nunca se ponía el sol, es objeto a defender de izquierda a derecha. No hay revisión histórica, probablemente en parte porque los sectores más reaccionarios ganaron la batalla en la Transición y la izquierda solo se amolda. La prueba más fehaciente es la dificultad para la misma reconciliación con las víctimas de la Guerra Civil y el franquismo. España, de Filipinas a América, pasando por Canarias, no ha de pedir perdón porque, según Moncloa, son hechos pasados mirados con ojos contemporáneos. En Canarias, la esclavitud, las masacres, los atropellos, las apropiaciones, la aculturación o el aislamiento a las poblaciones indígenas no asimiladas, fueron una constante. No hace falta refrendarlo, pero New York Times lo resalta en un artículo reciente y lo califica de “abuso brutal”.

España no pide perdón a América porque en el fondo se siente orgulloso de su pasado imperialista. Lo sienten de izquierda a derecha con la mentalidad del colonizador y sin caer en que si Francia pudo pedir perdón a Argelia, Gran Bretaña a Kenya o Italia a Libia, España necesita pedir perdón a América y Canarias para seguir adelante. Sin embargo la soberbia ibérica se virará, en vez de autocrítica, en crítica a López Obrador, un aprendiz de Maduro y los gobiernos populistas, dicen. Ser digno, para el conquistador, es ser populista. Yo aspiro a que un representante público de Canarias solicite formalmente que España pida perdón a Canarias por el etnocidio de la Conquista, por la aculturación, por la acumulación de tierras, por la esclavitud y por borrar nuestras huellas. Atropellos que han continuado contra nuestro pueblo tras dicha guerra, una herida que no se ha cerrado. Dice Calle 13 en la canción Latinoamerica que América Latina es “un pueblo sin piernas pero que camina”. Canarias es un pueblo sin piernas y con las manos amputadas, lamentablemente, y ese extremo hoy por hoy es una quimera.

Raúl Vega en Tamaimos

Jorge DortaJorge Dorta

 

¿Se imaginan ustedes a los nacionalistas vascos o catalanes pidiendo mas Guardias Civiles?... Se imaginan ustedes a los nacionalistas vascos o catalanes haciéndole guiños al ejercito español o a la policía nacional? ... no, ¿verdad? .... eso solo pasa en Canarias .... Llenan las islas de colonos e inmigrantes, meten mafias, masifican todo y ahora les piden a los policías españoles que actúen.... lo que tienen que pedir es una ley de residencia y competencias exclusivas para una policía canaria, ... si fueran verdaderos nacionalistas pedirían que la Policía Canaria fuera una policía integral y no unos vigilantes de seguridad de romerías y edificios oficiales.

Y así, mientras en Navarra se ha iniciado el proceso de sustitución de la Guardia Civil por la policía foral de Navarra en la competencia de tráfico, el diputado de CC-PNC en vez de pedir competencias pide coordinación... vamos que reconoce que la policía canaria no pinta nada, pero en lugar de exigir competencias mendiga limosnas y migajas.... ¡¡hombre tenemos!!

Todos sabemos que Garcia Ramos es un usurpador que secuestró el PNV y se lo entregó a Coalición Canaria, ... pobre hombre,... y es que Juan Garcia es un desgraciado como otro cualquiera. Es un fraude y un majadero que no da la talla, ... vete a freir bogas al toril, vendido...

La verdad que de la payasada canaria y del circo del supuesto nacionalismo canario estoy hasta las narices... y yo creo que ya engañar engañan a pocos.... son nacionalistas, pero nacionalistas españoles.... 

O tu crees que unos mediocres como ellos podrían mantenerse en el poder sin el apoyo y el consentimiento de España,... todos sabemos que no. Así, la oligarquía tinerfeña se metió en la cama con Capitanía General desde el siglo XVII, y ese pacto no ha cambiado, es lo que les garantiza mandar en Canarias.... Así no es de extrañar que esos apellidos ilustres y esos moros con corbata como despectivamente llamaban los militares españoles en África a los canarios sean nacionalistas... pero nacionalistas españoles y mucho españoles.

Pens

 

Canarias con Cataluña

Una babel 10.4.2019

 

 

 

2.4.2019 Elroto