Jorge Dorta 2Jorge Dorta

Cuando la brecha entre la realidad y el dogma se hace demasiado grande, tan solo queda la represión para mantener el status quo...o la propaganda. Cada día es más evidente que no vivimos en una democracia y que se está produciendo una contrareforma, una involución democrática sustentada en la concentración de poder. El contrato social está roto.

Lo que estamos viviendo ahora es la involución democrática de un régimen que se niega a soltar el poder y se aferra a él con todas sus fuerzas tratando de concentrarlo. Es lo que ocurre en todos los totalitarismos. El golpe de Estado silencioso se ha ido dando sigilosamente por el aparato del régimen del 78 desde los gobiernos de Zapatero. Un golpe que se ha acelerado con la crisis del 2008 que amenazó los equilibrios de poder y los privilegios de la oligarquía, y en lugar de hacer las reformas necesarias volviendo las instituciones económicas, más inclusivas, menos burocráticas y más abiertas, el régimen se enrocó y ha hecho todo lo contrario, se ha fundido el patrimonio de la Seguridad Social, se ha cargado el coste del ajuste sobre el pueblo y no solo se han bloqueado las reformas sino que se ha hecho una autentica contrarreforma.

Pero en Cataluña se han dado cuenta y han dicho basta. En el resto del España la gente anestesiada por los medios de comunicación menos libres y menos creíbles de toda Europa aplauden con las orejas las acciones del gobierno...a por ellos oe, oe...

La figura del jefe del Estado, el rey Felipe VI, en lugar de actuar como arbitro se ha erigido como en cabeza y defensor de ese régimen del 78 que ha supuesto 40 años de corrupción. La mentira del amo al esclavo es vista como habilidad y publicada a diario en los periódicos. La mentira del inferior al superior, o el dejar al descubierto la verdad frente a la mentira del amo, es peligroso para la relación de dominio y por tanto debe ser castigada, lo mismo que el desafió a la autoridad...por eso les molesta tanto que la Televisión Catalana ponga en evidencia la falta de democracia, la falta de separación de poderes o la corrupción, por eso les molesta tanto que llenaran el coche de la guardia civil de pegatinas y latas de refresco.

Pero la involución democrática no es cosa de los gobiernos de Rajoy, recordemos que en los gobiernos de Zapatero se empezaron a recortar libertades. Este recorte de libertades ha llegado hasta tal punto que se han encarcelado a presos políticos con la detención de los "Jordis" en Cataluña, con la aplicación inconstitucional del articulo 155 el Estado pretende dictar las noticias, intervenir las telecomunicaciones y restringir la libertad de expresión.

Con la excusa de la lucha antiterrorista, bien sea de ETA o del terrorismo islámico se ha creado un sistema de vigilancia masiva a nivel global cuyo propósito no es interceptar comunicaciones militares del enemigo, sino comunicaciones privadas o comerciales. Una estrategia de espionaje que se ha valido del terrorismo para consolidarse como un arma anti-disidencia.

En España también se han creado leyes antidisidencia como la Ley Mordaza, o la Ley 19/2007, de 11 de julio, contra la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte que ahora se esgrime para impedir la entrada de banderas políticas a los campos deportivos. El establecimiento de nuevas tasas judiciales, la reforma del Código Penal o la Ley de Seguridad Ciudadana, suponen un ataque a los derechos fundamentales de libre expresión y manifestación también van hacia la criminalización de la protesta social y democrática, al tiempo que las injusticias son cada vez más evidentes y el enriquecimiento ilícito de las élites mas evidente.

Lo que está quedando al descubierto con el uso torticero del articulo 155 y la situación en Cataluña son los engranajes del Régimen del 78, es decir el pacto por el cual se respetaba y mantenía el aparato de Estado franquista y las familias franquistas a cambio de introducir un cierto constitucionalismo.

No sólo se suspende a un gobierno legítimamente votado en Cataluña, sino que se ataca a la democracia y a la libertad de expresión designando a dedo a los miembros del gobierno, lo nunca visto! ¿Qué clase de autonomía política es esa en la que se puede cesar a un presidente y un gobierno electo, y ponerle bozal a un parlamento?

Con la detención de los jordis y la aplicación inconstitucional del 155, el régimen del 78 ha cruzado el Rubicón hacia el Estado totalitario y se ha cargado el Estado de derecho apostado por la discrecionalidad del poder ejecutivo. España y Venezuela cada vez se parecen más, y quien ha convertido a España en Españizuela no ha sido Podemos sino el PP. Al fin y al cabo ambos son Estados basados en la propaganda, la extracción de rentas y la corrupción por parte de una élite corrupta, y el recorte de libertades.

Evidentemente, como decía Arnaldo Otegi en un vídeo reciente, las promesas de reforma electoral no van a ir hacia más libertades, sino hacia el recorte de las existentes, porque lo que se ha puesto en marcha es la contrarreforma. Si repasamos la historia de España durante los últimos 10 años, la senda y la tendencia es clara; ley mordaza, ley de partidos políticos. A día de hoy los diputados no es que representen a los ciudadanos, es que ni siquiera tienen capacidad de representar al partido... la disciplina de partido se ha impuesto a través de la ley contra el trasfuguismo, de forma que a día de hoy el diputado no puede votar en conciencia, ha de hacer lo que le mande el jefe de partido. La democracia española es una farsa.

Lo primero que hay que decir es que la independencia judicial en España es un chiste. De acuerdo a la clasificación del World Economic Forum, la independencia judicial en España es pero que la de China, Kenia, Arabia Saudi, Egipto, Kuwait, Qatar, Malasia, Buthan, Indonesia o la India ... España está en el puesto 58 de 137 países en la lista de independencia judicial, es decir a nivel de países tercermundistas y muy lejos de los estandares europeos.

En España el legislativo y el ejecutivo tampoco están separados. No hay unas elecciones para elegir al ejecutivo diferentes de las del legislativo. El poder ejecutivo se sienta en el Congreso de los Diputados en la bancada azul. Tampoco se elige al jefe del Estado, ya que ese puesto es hereditario.

España no ha cambiado en 5 siglos, sigue representando el autoritarismo, la intransigencia, la corrupción y el privilegio.