18.3.2019

Manolo MarreroManuel Marrero

 

 Estos días nos hemos enterado de la cita a declarar por investigado del presidente del Gobierno, Fernando Clavijo Batlle, por el ‘caso Grúas”, cuyos hechos corresponden a su época de concejal y posterior alcalde sucesor de Ana Oramas en La Laguna. El 15 de marzo es la fecha señalada por el Juzgado de Instrucción de la Ciudad de Aguere.

Ambos, la Oramas y su delfín Clavijo, pésimos gestores, tan críticos aquí y en Madrid con Podemos y sus confluencias, deberían tomar nota de cómo se han gestionado las ‘ciudades del cambio’, eliminando deudas anteriores y mejorando la vida de la ciudadanía, mientras La Laguna sigue arrastrando la mayor deuda de su historia, por su nefasta gestión.

Este asunto judicial vino precedido de intentos de denominarlo “caso político”, de parapetarse tras el aforamiento, de culpar a la Fiscalía, de comparecer a petición propia en el Parlamento, de algún favor debido por parte del TSJC, y al final, no ha podido ser: hay que acudir ante la justicia, con los tiempos y formas que ésta disponga. 

Mi más absoluto respeto a la presunción de inocencia de cualquier ciudadano y a la actuación de algunos jueces. Sin embargo, no me resisto a apostillar que los mismos que niegan la condición de “presos políticos” a los del anterior Gobierno catalán, reclamen para su situación la de “juicio político”, cuando de lo que hablamos es de una acusación de la fiscalía por “delitos de prevaricación y malversación”. Ni chiquita diferencia, que diría un amigo.

El historiador romano Plutarco nos cuenta cómo se dirigía el emperador Julio César, aquella mañana del 15 de marzo del año 44 antes de nuestra Era, y en el camino se encontró con un vidente, que ya lo había advertido sobre que algo terrible le iba a suceder ese 15 de marzo. Julio César, sonriente, le dijo  “Los idus de marzo ya han llegado”; a lo que el vidente contestó compasivamente: “Sí, pero aún no han acabado”. Y aquel día, murió asesinado y en en el Imperio Romano se asistió a un cambio de ciclo. 

Recordemos la importancia de esta fecha en el calendario romano, pues coincidía con la primera luna llena del año nuevo, con los augurios de que iban a ocurrir cosas nuevas y buenas. 

En algún momento, se asoció incluso al chivo expiatorio. Y hasta Shakespeare, en su obra Julio César  (1599), afirmaba: “¡Cuídate de los idus de marzo!” 

Esta situación, a dos escasos meses de que termine la IX Legislatura en el Archipiélago y,después de 27 años ininterrumpidos de gobiernos presididos por CC (Manuel Hermoso, Román Rodríguez, Adán Martín, Paulino Rivero y Fernando Clavijo), la convierte en excepcional.

Por primera vez un presidente en activo, y a la sazón candidato electoral a la presidencia por CC-PNC, tiene que acudir como imputado ante los tribunales de justicia, y sin derecho al aforamiento.

Esto debiera presentar un dilema para su partido, para su persona y para sus incondicionales apoyos parlamentarios.

CC-PNC tendrá que explicar ante la sociedad canaria qué va a hacer con su candidato imputado: ¿lo va a mantener a toda costa?, ¿qué explicaciones nos va a dar a la sociedad canaria?, ¿dónde fija CC los límites de la ética y las responsabilidades?

Los apoyos incondicionales del Gobierno en minoría de CC, Asier Antona del corrupto PP; y Casimiro Curbelo con su ASG; han ligado hasta ahora sus destinos a CC; pero.. ¿están dispuestos a formar parte de este naufragio?

A Curbelo le hemos oído hablar de “normalizar la situación” (son muchos los favores recibidos durante la presente legislatura), mientras que Antona acude a la gastronomía y habla de “que no es plato de buen gusto acudir investigado a la elecciones”. Otros parecen mantenerse en la tibieza.

Y finalmente, el propio presidente deberá tomar una determinación. Ante una situación de extrema gravedad, como es tener que acudir como imputado ante los tribunales, su dilema consiste en presentar la dimisión o someterse a una cuestión de confianza. No parece que haya otra salida razonable a esta delicada situación.

Una vez más, los idus de marzo parece que nos traen buenos augurios.

Yo quisiera interpretarlos como que estamos asistiendo a un fin de ciclo, a un final de régimen: el de Coalición Canaria en muchas de las instituciones canarias.

Tic-tac, se está acabando el sentido patrimonial con que han ejercido la política. Tic-tac, se están acabando las redes clientelares que durante tres décadas han tejido en la sociedad canaria. Tic-tac, se aproxima el final de políticas de favores frente a las políticas de derechos y de transparencia, que nos merecemos la ciudadanía canaria.

Se avecina una nueva época, llena de esperanzas. Y mis mejores deseos personales para el Sr. Clavijo ante este duro trance.

 

 

Canarias con Cataluña

Sin titulo 3

 

La delegación de INTERSINDICAL CANARIA es recibida con emotivos saludos y aplausos en la manifestación celebrada en Madrid el 16 de marzo por el derecho a decidir y la libertad de los presos políticos catalanes.

 

 

 

 

 

 

</p}

 

10.3.2019