Jorge Dorta 2Jorge Dorta

Y de repente el país que creía haber superado el franquismo hace 40 años, se despertó dándose cuenta de que era una fantasía, que tan solo lo había disfrazado de democracia.

Históricamente la función de España ha sido oponerse a todos los avances de la ilustración, el librepensamiento, del liberalismo, de la reforma y de las luces. España es el país del ¡vivan las caenas!, de la contrarreforma, de la Inquisición, del absolutismo, del dogmatismo católico, de la oscuridad del concilio de Trento, del nacionalcatolicismo, de la resistencia al cambio, del caciquismo de señoritos, del que hay de lo mío, del vuelva usted mañana, del estancamiento..... y cuando el agua se estanca se pudre.

Esto respondía a un nivel de conciencia y una visión del mundo jerárquica y autocrática, inmovilista. Anne Morrow dijo que "no hay pecado más castigado implacablemente por la naturaleza que el pecado de la resistencia al cambio". Evidentemente el castigo es la extinción. En la misma línea W. Edwards Deming que el cambio no era necesario porque la supervivencia no es obligatoria.

Y esa es la clave, los errores se pagan. La crisis del 2008 requería un ajuste drástico y un cambio de modelo de país, pero no se hizo. Se enrocaron, y los pensionistas, los jubilados, la generación de la transición también quiso conservar la calma, la tranquilidad..... y de esas lluvias vienen estos lodos... se negaron al cambio y ahora el cambio viene inevitablemente por Cataluña.

El esperpéntico video de andaluces jaleando a los guardias civiles que se iba a desplazar a Cataluña bajo el grito de oe oe a por ellos, o los patéticos grupos de ultras y sesentones enfundados en banderas españolas siguen demostrando que el franquismo sociológico está vivo en España.

Las clases dominantes de España, la oligarquía española siempre se ha caracterizado por ser un atajo de cretinos y de ladrones. Y las clases dominadas siempre se han caracterizado por permitirlo. Como dijo en su día Fernando Fernán Gómez "en España no solo funcionan mal los que mandan, sino también los que obedecen".

En la noción de privilegio se ha basado toda la historia de España, dentro y fuera de la Península Ibérica. El privilegio y la desigualdad de oportunidades era lo que movía el comercio de flotas de la Casa de Contratación de Indias, el caciquismo latifundista de Andalucía, los sistemas coloniales, etc...

Ese sistema de privilegio y su aceptación mansa por parte del pueblo se refleja en las palabras de Hitler sobre los soldados españoles. Que a un fascista como Hitler le parecieran excesivos los privilegios de los oficiales españoles no tiene precio.

Si se leen los escritos de Goeben sobre los españoles, se advierte que no han cambiado desde hace cien años. Extraordinariamente valientes, duros para las privaciones, pero ferozmente indisciplinados. En ellos, lo lamentable es la diferencia de trato entre los oficiales y la tropa. Los oficiales españoles viven de maravilla, mientras que la tropa ha de contentarse con la más exigua de las miserias.

La cuestión catalana está demostrando que el franquismo sociológico sigue vivo y bien vivo en España. Para esa España anclada en el pasado y que se niega a evolucionar hacia posturas más europeas, la unidad de España es un bien supremo e indiscutible que justifica conculcar los derechos y garantías democráticas. A esta gente habría que enseñarle que el bien supremo no es ni la ley, ni la Constitución, ni la unidad de España sino la soberanía que reside en la voluntad popular. Pero claro eso son ideas ilustradas y ellos todavía no han pasado por ahí.

Que el Estado recurriera una vez más a las cloacas y la guerra sucia, tal y como hizo con los GAL, tal y como hizo con el atentado contra Antonio Cubillo y tal y como ha hecho contra el procés catalán y aquí no ha pasado nada, e incluso algunos lo justifican y aplauden, es síntoma que la democracia y su respeto por los derechos individuales  no está bien consolidada en España.

Para esa España oscura e inmovilista el Bien se transmite de arriba a abajo, cada persona ocupa su lugar asignado en la escala social y debe hacer lo que le toca: los de arriba a mandar y los de abajo a obedecer. Una sociedad conformista en el que la obediencia es un valor fundamental, ya que la cohesión y seguridad que ofrece se fundamenta en una distinción clara y sin componendas entre el Bien y el Mal. La comunidad debe permanecer cohesionada tanto frente al enemigo exterior como al enemigo interior, el Mal es real y aguarda su oportunidad para atacar.

El unionismo español no se ve a sí mismo como “nacionalista” puesto que su Bien es natural, lógico e indiscutible en el que confunde nación y Estado. El “nacionalista” siempre es el otro, en el caso catalán el burgués taimado que construye una comunidad imaginada apelando a los bajos sentimientos para alienar a las clases populares haciéndoles creer que comparten intereses comunes, y que también comparten un enemigo común (en este caso “lo español”) frente al cual hay que cohesionarse. Esta caricatura no solamente se puede encontrar en un catecismo marxista, también en los catecismos falangistas.

El unionismo español se ve a sí mismo como portador del Bien, considera que tiene el monopolio del Bien frente a los malvados separatistas que quieren romper la sacrosanta unidad de la patria. De ahí que acuse fácilmente a los demás de estar adoctrinado... cuando el adoctrinado y el dogmático es él. 

La revolución democrática de Cataluña para el unionista es o bien una revuelta dirigida por radicales, populistas y antisistema que precisamente amenazan a la gente de orden, pretenden romper la ley y acabarán con la paz, la prosperidad y el trabajo, o bien una maniobra de la «burguesía catalana», de la «gente de orden», para perpetuarse en su avaricia, su egoísmo y sus privilegios; el liberalismo clásico burgués es uno de los demonios de esa visión fascista del mundo. 

Da igual que se degrade la independencia del poder judicial hasta ponerlo a la cola de Europa y se incremente el control de los aparatos del Estado. Da igual que se cree una policía política que fabrica pruebas contra políticos soberanistas, sabiéndose impune no sólo por el amparo del gobierno sino también porque una parte de la sociedad española está dispuesta a creerse cualquier relato que refuerce esa visión de que el “otro” es el Mal y por tanto sólo puede ser un corrupto, un nazi, un burgués egoísta o un antisistema.

En el fondo lo que están proyectando en el "otro" es su necesidad de seguridad, de estabilidad, de rechazo a la incertidumbre cuando los califican de antisistema o cuando se refugian en la ley y la Constitución como si estuviesen escritas en piedra como los mandamientos católicos, o bien su concepción autocrática y jerárquica del poder de arriba hacia abajo. Por eso les causo tanto revuelo el caso Pujol, en el fondo no se trataba solamente de pillar a un delincuente sino de exponer la falsedad de esa doctrina nacionalista que desde hace 4 décadas está cuestionando ese Bien Supremo de la unidad de España.... y con el orden y la estabilidad.

Evidentemente los unionistas, anclados en la mentalidad oscura del autoritarismo no entienden el procés catalán, no entienden que los valores de esa sociedad han cambiado y que miran al mundo con optimismo, con esperanza, que ya han superado y trascendido esa visión limitada del mundo, la autoridad y el estado propia de los unionistas reaccionarios.

Por eso el estallido del caso Pujol y la esperanza unionista de que el souflé soberanista se desinflara no ha servido de nada. Los catalanes han seguido hacia adelante, porque el grueso del soberanismo catalán lo que está demandando es racionalidad y eficacia, derechos individuales y quitarse democráticamente la losa del inmovilismo español.

Mientras tanto, la otra España, la que se niega a evolucionar, aplaude con las orejas la represión en Cataluña en lo que sería la versión en el siglo XXI del "vivan las caenas" que gritó el pueblo español a la vuelta del absolutismo con Fernando VII.

Por su parte la ONU ha emitido un comunicado a través de a través de su Oficina de Derechos Humanos avisando al gobierno de España que su estrategia con el referéndum catalán del 1-0 vulnera derechos individuales fundamentales.

El escrito se basa en un informe de dos expertos de Naciones Unidas: David Kaye, relator especial sobre la promoción del derecho a la libertad de opinión y expresión, y Alfred de Zayas, experto independiente sobre la promoción de un orden internacional democrático y equitativo. En el comunicado la ONU reclama al Gobierno que garantice que "las medidas adoptadas antes del referéndum catalán del 1 de octubre no interfieran con los derechos fundamentales a la libertad de expresión, reunión y asociación y participación pública".

A los unionistas se les están acabando los recursos y las proyecciones que utiliza para evitar el dolor de mirarse a sí mismo en el espejo.... dolor que confunde con el dolor de la "ruptura de España". Los catalanes han dicho "Bueno, pues molt bé, pues adiós" como Trapero, el mayor de los Mossos. No quieres cambiar, pues ahí te quedas, yo no pienso seguir comulgando con ruedas de molino.

En la última década España se ha negado a cambiar y a evolucionar y la pérdida de Cataluña es el justo castigo de tal actitud. Como dijimos al principio no hay pecado más castigado por la naturaleza que la resistencia al cambio.

J. Manuel Garcia RamosJuan Manuel García Ramos

Como nacionalistas canarios tenemos la obligación de ganarnos día a día la confianza de nuestro pueblo y de explicar con seriedad nuestra manera de entender y de ejercer la política en unos momentos en los que los nacionalismos están sufriendo los mayores ataques de desprestigio por parte de un sector muy considerable de la prensa centralista española.

La Comunidad Autónoma de Canarias está vinculada a una estructura estatal por medio del Estatuto de Autonomía, y a una estructura supraestatal, la Unión Europea, a través del artículo 249 del Tratado de Funcionamiento de esa Unión, y no ha de cejar, desde la perspectiva nacionalista, en mejorar su posición dentro de esos marcos jurídico-políticos.

Canarias es un territorio apetecido por vecinos que no hace falta señalar con el dedo y cualquier paso hacia un proceso de descolonización o de desconexión -que nunca hay que descartar, aunque no son estos los tiempos de esos derroteros- habría de tener muy en cuenta esas apetencias cercanas, como en otras etapas históricas sucedió con aspiraciones semejantes de Inglaterra y Estados Unidos. El nacionalismo de Secundino Delgado giró considerablemente hacia el autonomismo ante movimientos estadounidenses que pretendían una anexión de Canarias parecida a la empleada con Cuba en 1898.

Los nacionalistas canarios hemos de dar pasos muy medidos, sin abandonar nunca el robustecimiento de nuestros ejes de autogobierno y de autolegislación, para convertirnos en un pueblo adulto y en un sujeto político menos dependiente.

El estremecimiento de las cuadernas del Estado español que está significando el asunto catalán ha puesto en guardia a otros territorios de ese estado. Euskadi y su lehendakari han mantenido posturas muy distintas ante el procés de sus vecinos del norte: desde poner en cuestión la seriedad de su referéndum, hasta solidarizarse sin condiciones con los rumbos del Govern o aconsejar elecciones inminentes. Todos los días cambian los análisis y los compromisos.

Desde Canarias observamos lo que sucede en Cataluña con una doble preocupación. Pero principalmente porque puede constituir un primer paso para una reordenación en profundidad de la organización territorial del Estado ante la que no podemos quedarnos al margen.

Algunas fuerzas políticas canarias partidarias del independentismo han lanzado mensajes donde parecen mimetizarse con el proceso catalán, en un totum revolutum donde esperan pescar algo. Si se quiebra el Estado, ha llegado la hora, se dicen para sus adentros. Y, en paralelo, exigen de otras organizaciones nacionalistas canarias posturas análogas.

Confieso que es difícil pronunciarse, el discurso catalán nos ha arrastrado a un seguimiento permanente de lo que sucede hora a hora en esa nación. Todos los días surgen noticias de pasos adelante y atrás de las aspiraciones secesionistas, con un alto número de ciudadanía ocupando las calles y homologando las posiciones del gobierno de Puigdemont.

La respuesta a ese reto de las llamadas fuerzas constitucionalistas, con la aplicación del artículo 155 de la Constitución en la comunidad catalana, ha producido aún más perplejidad en muchas fuerzas nacionalistas subestatales, incluidas las canarias, por supuesto.

Pero no hemos de olvidar que por regla general los nacionalistas catalanes, vascos y gallegos no se acuerdan de los nacionalistas canarios cuando se plantean, en ese club selecto, una reorganización territorial del Estado hacia formatos más transautonómicos. Algunos opinan que no se acuerdan de nosotros porque las actuales fuerzas nacionalistas con poder político, llámense CC-PNC o NC, no han logrado ser respetadas como tales fuerzas nacionalistas. Acaso sin dejar de llevar cierta razón debido a la debilidad de nuestros destellos ideológicos fuera de nuestras islas.

Lo que sí queda claro es que, como acaba de afirmar Nicolás Sartorius en El País (24/10/17), "Naciones Unidas ha concretado su doctrina sobre este tema señalando que debe respetarse la libre determinación [de los pueblos] solo en los casos de dominio colonial o en supuestos de opresión, persecución o discriminación, pero en ningún caso para quebrantar la unidad nacional de países democráticos". Lo dice un viejo y solvente comunista, nada sospechoso de reaccionarismo.

Vistas así las cosas, resulta que, de los diecisiete territorios del Estado español, Canarias sería el único que contaría con el respaldo de Naciones Unidas y de la comunidad internacional por su pasado colonial. Hace unos meses le dije esto a Andoni Ortuzar, el presidente del PNV, durante un debate en Tenerife al respecto. Ortuzar no tuvo más remedio que reconocer la excepcionalidad del caso canario en esta carrera desenfrenada de los nacionalismos periféricos españoles por obtener agarraderas internacionales para sus aspiraciones mediatas e inmediatas.

No hay prisa, pero es bueno saber que por mucho que nos discriminen nacionalistas catalanes, vascos y gallegos, los únicos nacionalistas con futuro y cobertura internacional somos los canarios. Todo a su tiempo.

 

Fernando SabateFernando Sabaté

Situándonos en el asunto que impone la actualidad, existe un adagio catalán muy popular que reza: " Roda el món i torna al Born". Viene a decir, más o menos, que el mundo gira, pero al final se tiende a regresar al punto de donde se partió.
El presidente del Cabildo de Tenerife publicó el pasado domingo 15 de octubre en un periódico tinerfeño un artículo de opinión titulado: Desde Tenerife, defendiendo el Estado autonómico y la Constitución. Con tal discurso, Carlos Alonso regresa, en efecto, a sus orígenes políticos: la pertenencia al Partido Popular, el de la etapa de la presidencia de Aznar, nada menos.
Por aquellos años lo ficharon como alto cargo de la Consejería de Agricultura del Gobierno de Canarias, en una de los periodos en que Coalición Canaria compartió poder con el PP. Carlos Alonso jamás ha estado fuera del gobierno en las instituciones, ni ha ejercido la oposición política: un dedo lo situó en su momento en el Gobierno autonómico y otro lo colocó más tarde en el del Cabildo.

Carlos Alonso jamás ha estado fuera del gobierno en las instituciones, ni ha ejercido la oposición política: un dedo lo situó en su momento en el Gobierno autonómico y otro lo colocó más tarde en el del Cabildo

Leo con preocupación en el citado artículo cómo contemporiza (pues, quien calla, otorga) con el abuso policial del pasado 1 de octubre. Y cómo se mimetiza con la versión oficial dictada por el Gobierno de Rajoy y jaleada por toda la caverna mediática.
Pero lo más terrible para mí es el final de uno de los párrafos: "El presidente Carles Puigdemont y su partido están secuestrados por quienes pretenden convertir a Cataluña en una república independiente manejada por la izquierda más radical. Esto es lo que hay, y ninguna otra cosa". Repito la frase anterior: "Esto es lo que hay, y ninguna otra cosa". Es la simplificación más burda de quien se espera templanza y rigor analíticos, pero que renuncia a cualquier análisis de la complejidad histórica de esta cuestión, alineándose con las posiciones reaccionarias.
Ni siquiera la larga distancia que separa a nuestra tierra de Cataluña, le aportan sensatez o moderación alguna. Cuidado: formas de razonar como esa son las mismas que condujeron a toda la derecha española y canaria, en 1936, a apoyar y justificar el golpe de Estado de los generales dirigidos por Franco, y todo lo que vino después. Resulta tan grave como lamentable.
Uno se pregunta: ¿será que las encuestas, tras tanto monolitismo opinativo, marcan un reforzamiento electoral del PP y hay quien se dispone a pescar en río revuelto? (olvidando que casi siempre se elige el original frente a la copia). O tal vez es más simple, y como dicen por allá arriba, " roda el món i torna al Born".
*Consejero y portavoz del Grupo Insular de Podemos en el Cabildo de Tenerife.

Wladimiro Rodriguez 2Wladimiro Rodríguez Brito

En la segunda semana de octubre la naturaleza nos ha dado un tirón de orejas. Las máquinas y los bomberos no pueden con el fuego. Portugal, Galicia, California, son ejemplos de libro. No todo es cambio climático y pirómanos, temas importantes, pero el hombre, su cultura, la gestión de la naturaleza, la máquina como máxima expresión en California, con equipos aéreos y terrestres, desde los medios propios de un país cargado de recursos, con aporte incluso de Australia y Canadá, desalojando más de cien mil personas, miles de casas quemadas, víctimas humanas.

California, Galicia y Portugal han puesto de manifiesto que las máquinas no son suficientes, y, lo que es peor, han creado una dependencia que hipoteca la seguridad de una población. Se confía y se hace dependiente de la supuesta garantía que ante el fuego dan dichos aparatos a los que confiamos nuestra integridad física poniendo mayores recursos económicos en la extinción, y muy pocos en la prevención (también llamada extinción de invierno), ignorando la sabiduría de antaño, es decir, la limpieza en la estación húmeda de lo que ahora llaman combustible, antes pasto para el ganado, hojas secas para camas de los animales, leña para el fuego, etc.

Los ejemplos del monasterio orensano de Osera, con más de seiscientos años, desalojado estos días, ya que los medios mecánicos y aéreos no pudieron garantizar la seguridad de los monjes, pone de manifiesto los puntos débiles de los sistemas actuales, ya que hasta ahora los pastores y campesinos tenían limpios los entornos de dicho monasterio. Qué decir de un parador de turismo en Tejeda, quemado ante la falta de limpieza de la maleza de su entorno.

Fuego y cultura.- La sociedad urbana ignora la relación del hombre con el entorno, no solo confiando en las máquinas, sino ignorando que los usos que se hacen del medio rural tienen un importante papel de armonía: pastos, cultivos, economía complementaria, agricultura y ganadería, vivienda y entorno.

Ahora existen residentes en el campo sin vínculos con la tierra, caso de California, o bien las pequeñas explotaciones familiares agroganaderas de Portugal, Galicia o Canarias, que entran en crisis pasando al monocultivo del eucalipto, la madera y la crisis de los usos tradicionales.

Aquí, los cultivos tradicionales hacen que tengamos numerosos pueblos rodeados de zarzas, helechos, hinojos, tojo (espino), granidellos, etc.

En Galicia se llegaron a plantar, cual lechugas, más de dos mil eucaliptos por hectárea para la producción maderera. Y más preocupante es Portugal, donde casi todo el monte se ha privatizado, estando ahora en manos de la industria maderera. A esto hay que contraponer el bajo presupuesto que se está dedicando a la prevención, teniendo ya el caldo de cultivo para la situación que se está viviendo actualmente.

Aquí y ahora necesitamos otra política (agroambiental) que potencie los cultivos y los usos ganaderos, con penalización para los campos sin labrar, poniendo más recursos en la prevención, aportes económicos a las familias que labren los terrenos, cambios que mejoren el pastoreo y el medio ambiente, acuerdos con pastores que retiren pastos de los entornos forestales, cortafuegos, etc. Qué decir de obligaciones de limpieza del entorno a las viviendas, con entornos limpios de vegetación al final de la estación húmeda. En definitiva, poner más recursos en la prevención, un pacto con los agricultores y ganaderos en la gestión de la naturaleza, los campesinos como aliados ambientales, con aporte económico y menos burocracia papelera.

Entre Portugal, Galicia y California se han quemado más de quinientas mil hectáreas y han perdido la vidas más de cien personas, esperando por la lluvia para controlar los incendios. Es un ejemplo del fracaso de un sistema que ha confiado en las máquinas, olvidando la cultura del arado y los campesinos.

El fuego en las puertas de Vigo o cortando las autopistas de California son ejemplos de libro de lo que no se debe hacer. El monasterio de Orense nos da una lección de la eficiencia de la cultura de ayer ¿Cuándo éramos pobres?

 

87bb6854c6bda302b54e69c9205f5751Manuel Marrero Morales

 

Es una práctica habitual de las Administraciones Públicas multiplicar por tres o cuatro los costes de las obras públicas. Normalmente, las instituciones del Estado, autonómicas o locales, cuando licitan estas obras, acuerdan su presupuesto definitivo y sus plazos de ejecución. Sin embargo, estos plazos nunca se cumplen y mucho menos el presupuesto.

Las contrataciones suelen efectuarse en muchos casos con grandes compañías foráneas que luego subcontratan con pequeñas o medianas compañías canarias. En ningún caso suele haber en estos contratos un apartado donde las Administraciones exijan la inclusión de cláusulas sociales que garanticen las adecuadas condiciones laborales, económicas y de seguridad de las personas que trabajan en dichas obras.
Y por otro lado, nos encontramos a la ciudadanía, que sufre en sus carnes las prolongadas molestias de las obras por los incumplimientos de los plazos, y también en sus bolsillos, en los de todos, por la estafa que supone en la mayoría de los casos licitar una obra a un precio y luego incrementarlo.

El penúltimo ejemplo en Canarias de estas malas prácticas lo tenemos en la obra de la C-830 Los Sauces-Garafía (Cruz Castillo), ya que el Consejo Consultivo de Canarias, en un demoledor informe que remitió al Parlamento, advirtió que caduca el expediente de nulidad “por graves irregularidades” en la carretera del Norte, al pasar seis meses para su resolución. Este expediente se abrió contra la UTE subcontratada por la adjudicataria ACS, contra la dirección de obra y el organismo competente de su ejecución.

El Gobierno dejó pasar el tiempo para que se produjera este expediente de nulidad. El Consultivo además cuestiona “que este dictamen se solicitase a escasos días para que expirase el plazo de seis meses para resolver el proceso”, ya que este órgano suele tardar unos 30 días en emitir un informe.

En definitiva, estamos hablando de un auténtico escándalo porque la obra subió de 32,4 millones de euros a 54,3, y perdió 7,8 kilómetros, en los tramos II y III, que no se ejecutaron. Un importante pelotazo: el presupuesto aumentó un 67,42%, mientras la obra se redujo en un 32,2%.

Cuando se proyecta una obra y posteriormente desde los distintos municipios comienzan a plantearse modificaciones, como aceras, rotondas, nuevos trazados, muros, malas de contención, etc., que obligan a modificar el proyecto y, por tanto el presupuesto, evidencia un claro exponente de la manifiesta descoordinación entre las distintas Administraciones Públicas, que debieran realizar el proyecto de forma conjunta, pues con el dinero público hay que ser muy riguroso. Pero da la sensación de que en tiempos en el que hay poco que inaugurar, cada partido quiere apuntarse los tantos “en solitario” y no compartir foto con los demás porque le restan protagonismo. Así nos va.

En el caso de la carretera de Garafía, en la pasada comisión parlamentaria planteé varias exigencias al consejero de Obras Públicas y Transportes. La primera de ellas, la necesidad de depurar responsabilidades en el seno de su propia Consejería, con la UTE adjudicataria, la dirección de obra y el organismo competente para su ejecución. La segunda, la recuperación del dinero público no justificado en tiempo y forma. También le exigí que se penalizara por “graves irregularidades” tanto a la empresa principal como a la UTE subcontratada, para que no realicen ninguna contratación con ellas en el tiempo que la ley señale. El cuarto planteamiento que le expuse al consejero fue la necesidad de terminar la obra hasta el final del tramo III en los términos contemplados en el contrato. Por supuesto, también es urgente reabrir el expediente de oficio, tal y como indica el Consejo Consultivo, que se produzca un estricto cumplimiento de los plazos. Y por último, también le advertí al consejero que de no hacerse, el Grupo Parlamentario Podemos instaría a la Fiscalía para que actuara de oficio en este asunto, y así depurar responsabilidades y recuperar para el erario público el dinero presuntamente malversado.

jaimeJaime Bethencourt Rodríguez

 

No es casual que nuestra enseña tricolor con siete estrellas haya sido inspirada y fundada hace 53 años en el exilio por un movimiento político que propugnaba la libertad de Canarias. Es ese, precisamente, el mismo éxodo que a lo largo de siglos ha sido el destino obligado de los trabajadores canarios para, mediante la emigración impuesta o clandestina, buscar el sustento más allá de nuestras fronteras que nos ha hecho errar durante siglos por medio mundo.

A partir de esos precedentes, a los canarios se nos ha coartado la consolidación y el desarrollo de nuestra identidad como territorio africano abierto a un espacio sociocultural tricontinental que conforma nuestra actual singularidad. Hemos sufrido los efectos de un prepotente y exterminador nacional- españolismo que insiste en querer borrar cualquier atisbo de nuestra personalidad vernácula que, aunque lo silencien, tienen sus más nobles y remarcados referentes mucho antes de la cruenta y salvaje dominación española. Se nos ha impedido dotarnos de un propio autogobierno que encauce cabalmente nuestro bienestar. Nuestra economía continúa siendo sitiada por un sistema de dependencia y de expolio aborreciblemente colonial que promueve que una maraña de entidades empresariales y financieras foráneas aquí asentadas mantengan una extracción irrefrenable de capital hacia el exterior directamente proporcional a las enormes carencias que nuestro pueblo sufre. No podemos pasar aquí por alto, la complicidad de la miserable y egoísta burguesía canaria, sin la cual esta sucesión de desmanes no sería posible.

Como menoscabos añadidos para nuestra mayoría social, hay que sumar los perniciosos efectos colaterales que, lejos de desaparecer, se mantienen en forma de inferior inversión por habitante, injusta distribución de la riqueza, alto desempleo, miserables salarios, indeseables condiciones laborales y la pobreza que alcanza a cerca de la mitad de nuestros conciudadanos, circunstancias estas que nos segregan de la pretendida condición de españoles con la que eufemísticamente se nos apoda.

Por ello, es este 22 de octubre fundacional de nuestra enseña, en Intersindical Canaria también alzamos la voz para que, además de reivindicar la bandera blanca, azul y amarilla con siete estrellas como símbolo inequívoco de nuestra Nación Canaria, también exigir el derecho a decidir para dotarnos de auténticos mecanismos d eautogobierno y poder popular que nos permita un benefactor reparto de nuestros recursos y alcanzar un bienestar que tras siglos de discriminación nos equipare, al menos y como inicio, a los ciudadanos de los que dicen son nuestros “iguales” europeos. No existe Comunidad alguna en el actual estado español con mayores razones para ejercer su derecho a decidir y lograr su plena soberanía política y económica.

Esta apelación justiciera y libertaria no es nueva ni superficial: iniciada por nuestro antepasados durante un largo siglo de resistencia frente a los conquistadores y durante el que se forjó el inicio de la actual Nación Canaria, ha tenido su relevo en otros muchos compatriotas que en diferentes épocas y circunstancias, han sido duramente perseguidos e incluso asesinados por su ideario anticolonialista y emancipador. Secundino Delgado, Guillermo Ascanio, Javier Fernández Quesada, Antonio González y Antonio Cubillo, entre otros, ocupan un lugar destacado e indeleble en la historia de resistencia frente a la opresión nacional y laboral de nuestra nación.

Hoy, además, en ese marco deleznable de sinrazón y acoso contra las libertades cívicas y nacionales, levantamos también la voz para exigir la libertad de los presos políticos víctimas de la acción represiva del actual gobierno y de los aparatos represivos del Estado español, de los que la nacionalista canaria Aisha Hernández y los soberanistas catalanes, Jordi Cuixart y Jordi Sánchez, son los más recientes exponentes.

Del Secretariado Nacional de Intersindical Canaria