2017091706251017024Fernando Pellicer Melo

Me entero por la prensa de su visita a Canarias para inaugurar el curso escolar en el Centro Público de Infantil y Primaria San Matías, en el bello municipio de La Laguna. Sin duda, un reconocimiento más que merecido por el impecable trabajo y trayectoria de dicho centro, al igual que ocurre con otros muchos del archipiélago.

Al objeto de no desviar el sentido último de esta misiva, si usted lo tiene a bien, dejaremos para otro momento mis seguramente intrascendentes opiniones sobre la institución monárquica que usted representa, por otro lado, sumamente fáciles de intuir.

Me preocupa más bien, observando el regocijo y alborozo con que nuestro gobierno “nacionalista” ha recibido la noticia, el que usted no disponga de la suficiente información para que, atendiendo a su condición de experiodista (donde hubo siempre queda), pueda tamizar adecuadamente, si así lo estima, las –probablemente- complacientes informaciones que nuestro Presidente, Consejera de Educación y demás jerarquías educativas le puedan trasladar. Todo ello, por supuesto, sin poner en duda el que su Majestad sea una persona perfectamente conocedora de la realidad social de sus súbditos.

Quizás los mandatarios autonómicos le indiquen, para empezar, el “enorme” esfuerzo que están haciendo para desarrollar la Ley de Educación Canaria, aprobada en 2014 por el Parlamento de Canarias, desplegando ante usted una pléyade de iniciativas y proyectos variopintos -algunos ciertamente de interés- con que nos han martilleado incesantemente en las últimas semanas a través de constantes comparecencias públicas (hay que reconocer que esta Consejera de Educación maneja como nadie los tiempos mediáticos). Sin entrar en el detalle de cada una de estas iniciativas, debería usted saber que está Administración incumple sistemáticamente uno de los objetivos esenciales de la citada Ley Canaria de Educación, esto es, alcanzar el 5% del PIB de inversión educativa en nuestro archipiélago en 2022. Lejos de ello, desde 2014 los presupuestos se han mantenido prácticamente estancados. Por citar un simple ejemplo, para que dicha obligación legal tuviera visos de cumplirse, el presupuesto educativo en Canarias tendría que incrementarse en 2018 en 214 millones de euros cuestión que, probablemente a nuestra Consejera de Educación le genere una apesadumbrada carcajada.

Dudo que se atrevan a mentarle la cuestión de las plantillas docentes en Canarias pero, por si acaso, sepa usted, que nuestro archipiélago –según los condescendientes datos del Ministerio de Educación- cuenta con al menos 1300 docentes menos que la media del estado español. Sin personal y recursos y más allá de la publicidad institucional, como usted fácilmente podrá comprender, difícil será que Canarias abandone en un tiempo prudencial el furgón de cola educativo en el que se encuentra, tal como reflejan todos los informes al respecto, tanto referidos al estado español, como a la Unión Europea o a la OCDE.

Quizá sí le mencionen el “tremendo” esfuerzo realizado para mejorar el salario del profesorado de Canarias, mediante la reciente firma de un Acuerdo Retributivo que permitirá introducir paulatinamente los sexenios en nuestro archipiélago a partir de 2018. Sin obviar la relativa valía de dicho acuerdo, podrá usted argumentar –si ello le complace- que ello no compensa ni de lejos los brutales recortes salariales y laborales padecidos por el profesorado Canario desde 2010, ni la incalculable pérdida de poder adquisitivo de los últimos 20 años, reivindicación a la que, obviamente, no vamos a renunciar.

En fin, estimada Dña. Letizia, conocedor de sus ingentes obligaciones laborales, no deseo entretenerla más de lo debido. Solo apuntarle, por si se terciara, algunas cuestiones que quizás pudieran alentar su curiosidad periodística cuando departa con los mandatarios autonómicos. Así por ejemplo, podría interpelarles sobre las ratios en Canarias (de las más altas del estado español) o sobre la imperativa necesidad de recuperar los horarios docentes previos a los recortes de 2012, superando la injustificable sobrecarga laboral actual o, quizá, ya puestos en faena, podría interesarse sobre cuales son las intenciones de nuestra Consejera de Educación respecto a los miles de docentes interinos de Canarias, cuyos puestos de trabajo penden de un hilo si se llegaran a convocar oposiciones masivas sin previa negociación sobre el actual sistema de acceso. Y si por casualidad, le sobrara tiempo, no estaría mal tampoco que se interesara sobre la incesante querencia de la Consejería de Educación por cerrar centros educativos públicos mientras se esmera en subvencionar centros concertados religiosos y no que, entre otras veleidades, muestran notable tendencia a discriminar a las mujeres en sus contrataciones de personal docente.

Sin otro particular, reciba un cordial saludo y quedo a su entera disposición.

Miembro del Secretariado Nacional del STEC-IC

Foto Chema Hernandez Aguiar 1

Chema Hernández Aguiar

 

Nuestra identidad está sometida, en los últimos años, a una suerte de aritmética estúpida. Da la impresión que han encontrado el modo de contar el agua (Un agua, dos aguas, tres aguas..). El se canario siente …

Ciertamente estas simplonas y mediocres encuestas las realiza el CIS, organismo del estado español. Algunos medios parecen rozar el éxtasis con dichas encuestas, pero yo me pregunto en qué estado se interroga a sus ciudadanos si son más, menos o igual de nacionales. Me recuerdan a los horóscopos de cada día, aunque probablemente estos últimos, con más margen de acierto.

Vamos, me dan una servilleta de papel y les hago una.

Y si sucede y son frecuentes en las españas, a  qué se debe. Es sencilla la respuesta, en las españas confluyen naciones que no se consideran, ni quieren ser España y una colonia que no lo es.

La existencia de cuestionarios de este tipo solo muestra un Estado débil, temeroso, vigilante y empeñado en transmitir la españolidad para convencer.

Encuesta por encargo. Tan canarios como…

Pero qué fiabilidad tienen estas encuestas. Observemos lo que dice sobre Cataluña la encuesta del CIS en el 2015, que es la misma encuesta que publica La Provincia, con el titular deslumbrante de: “Tan Canarios como españoles”( el viernes ocho de septiembre), que une perversamente al concepto de nación. Es fácil deducir el claro y oscuro motivo.

Dicha encuesta fijaba los siguientes porcentajes para Cataluña y era recogida por la Vanguardia, con este titular:

“¿Con qué “nacionalidad” se identifican más los catalanes?

Esta tabla muestras las respuestas de los catalanes encuestados en el CIS a la pregunta: ¿Con cuál de las siguientes frases se identifica usted en mayor medida?

Se siente…

Más español que catalán        42,1

Tan español como catalán      25,1

Más catalán que español         21,6

Únicamente catalán                   5,3

Únicamente español                 4,4

La Vanguardia(10/09/2015)

lavanguardia.com/…/elecciones-catalanas-encuesta-electoral-cis

Según esta encuesta lo del referéndum y la composición de Parlamento Catalán es una alucinación.

Más del 71´6% se sienten españoles. Ciertamente no es que esta encuesta esté cocinada, es que está requemada de tanto fuego.

Nada, lo de Cataluña, ni preocuparse España, todos españoles.

Por tanto, ni me detendré en analizar la encuesta de Canarias, que debe hacerse realizado en un chárter procedente de Madrid, con motivo de los viajes del INSERSO

¿Qué subyace en estos titulares y actuaciones tan frecuentes últimamente en Canarias?

El estado español, debilitado por la cuestión catalana, en proceso claro de deconstrucción, intenta sellar cualquier posibilidad de que el proceso de descolonización de Canarias, con el derecho internacional favorable, se active en el interior.

¿Cómo lo hace?

Varias son sus líneas de actuación. Algunas de ellas las apuntamos a continuación:

·         Desarrollando amplias campañas mediáticas que refuerzan la españolidad, con la estrecha colaboración de medios, unas veces de propiedad foránea, otras con vínculos estrechos con empresas españolas o simplemente a través de mecanismo mercantiles y de publicidad.

·         Pactando con las dos fuerzas pseudonacionalistas sin calorías, de tal manera que no se reproduzcan evoluciones como la de CIU.

·         Reformando el marco de relaciones con el estado, de tal manera que un estatuto reformado y un nuevo REF proyecten décadas de tranquilidad para sus intereses.

·         Comprando las voluntades del empresariado canario con mayor poder económico, de tal manera que los lazos de dependencia se estrechen.

·         Fomentando la presencia de las instituciones españolas en Canarias, un buen ejemplo de ello, es la inauguración del curso escolar por parte de la reina de los españoles, con el beneplácito y la devoción del presidente de gobierno de Canarias y del rector de la ULL, que ha mostrado un interés inusitado, según me relatan.

·         Manteniendo a nuestra población en umbrales de pobreza que requieran toda su atención en su supervivencia y no en a una salida colectiva de la situación de sometimiento colonial.

·         Sosteniendo un gobierno autoproclamando nacionalista, que hace gala de su españolismo. Es ésta una de sus mejores herramientas, de tal modo que siempre optan por mantener a CC como estrategia de Estado, ya que garantiza la neutralización del nacionalismo y supone un freno a cualquier proceso de descolonización.

·         Incrementando  la presencia militar española en las islas, la inserción en las estrategias del AFRICOM(OTAN para nuestro continente) y el consiguiente aislamiento del continente la completan.

·         Divulgando, con la colaboración de las instituciones canarias, todo tipo de manifestaciones culturales con raíces españolas.

Hay más elementos en esta estrategia, sólo hemos detallado algunos ya que únicamente el aspecto de dependencia económica necesitaría amplios espacios, pero las encuestas son sólo una fracción del aparato ideológico del colonialismo.

Wladimiro Rodriguez 2Wladimiro Rodríguez Brito

 

Leer nuestro paisaje rural nos hace pesimistas ante la ruptura de una cultura con el territorio, ya que en poco más de una generación hemos perdido más del 70 % de las tierras labradas, quedando los sembrados como elemento exótico. Así, las espigas de trigo han dejado de existir en numerosos pueblos de Canarias; el suelo donde se sembraba ahora está ocupado por zarzales, hinojos, helecheras, cañeros.

En otro estado de cosas, el saludable y sabio cultivo en hojas (cereal, legumbre y papas) existe en contadas parcelas en el norte de Tenerife (400 ha); es más, nuestros molinos no utilizan trigo o maíz de aquí (la supuesta trazabilidad que exige la administración). Tampoco hemos creado una demanda de gofio y pan con cereal de la tierra; hemos de agradecer la buena voluntad de los molineros que aún muelen productos de la zona. La dignificación de nuestro propio gofio y pan de origen local significa incorporar suelo y campesinos en las zonas húmedas de las cinco islas occidentales, y significa, además, labrar, sembrar y cultivar más de 50.000 ha, ahora cubiertas de maleza; también, dignificar semillas y cultura propia, como el trigo barbilla y variedades de maíz de la tierra. Ello requiere una política que penalice las tierras balutas, mejore en la mecanización tanto de la siembra, como de la siega y la trilla, y mejore el acceso a las parcelas. Una política agraria que favorezca no sólo los cultivos, sino que también limpie la maleza en los entornos forestales, que actualmente son más de 50.000 ha balutas en zonas con alto nivel de propagación de incendios.

También es necesario intensificar los cultivos de papas y frutales, y la rotación como lucha contra la polilla guatemalteca, y como elemento de dignificación del medio rural. Qué decir de la potenciación del gofio y el pan del país, como elemento que nos identifica con el paisaje, unido al vino, las papas bonitas y los frutos de la tierra, o de nuestra ganadería, con los quesos y las carnes. La dignificación de los frutales más característicos del campo canario: higos, almendros, castaños, nogales, manzanos, naranjos, aguacateros?

Los mercadillos del agricultor como referencia para ennoblecer económica y culturalmente los productos locales, mejorando la relación productor-consumidor.

El título de este artículo es una lectura nueva del campo canario, de los jóvenes y el agro, de una manera de dignificar social y económicamente nuestro campo, la asociación para la defensa del cereal, la incorporación de unos treinta jóvenes con cereal, planteando mejoras en el agro: rotación de los cultivos papas-trigo-legumbres, las mejoras en las papas de color, y planteamientos que incorporan innovaciones tanto en la mecanización, sustituyendo la hoz y el burro por elementos mecánicos; demanda de cambio hacia una cultura del agua que honre el medio rural, cambios en las políticas de producción y comercialización dignificando los productos de la tierra.

ACETE (Asociación de Cereales de Tenerife), la Cooperativa de la Candelaria, con Pedro Molina al frente, y un colectivo joven, los molinos de gofio y la creación de demanda por el gofio y el pan de trigo y maíz del país, en el que variedades locales, tanto trigo barbilla como papas de color, sean una referencia que ponga en valor a los campesinos, acerque a los consumidores urbanos para que lleguen a apreciar los productos de la tierra, y ponga en contacto al paisaje con su gente.

Lamentamos lo ocurrido este año, ya que una parte de la cosecha se ha perdido por motivos burocráticos, puesto que podíamos haber segado y trillado en agosto. Hemos de valorar el campo, los campesinos y el medioambiente como un todo. Nuestros agricultores son algo básico en la lucha contra el fuego, labrando y sembrando una superficie cargada de maleza, en la que nacen y crecen gran parte de los incendios forestales. El refrán castellano sobre la trilla y el hambre dice mucho sobre lo que debemos hacer.

Espero que los cuarenta jóvenes que han tenido problemas con la siega y la trilla en 2017 se animen para el próximo año, exigiendo a la administración que les repongan los daños y perjuicios económicos, y el compromiso de que dicha situación no se vuelva a producir.

 

Jorge Dorta 2Jorge Dorta

 

Evidentemente yo estoy a favor del referéndum de independencia de Cataluña, o de cualquier otra nación, por convicciones políticas, por principios democráticos y por defender el derecho de libre determinación de los pueblos. Creo que cada pueblo al igual que cada individuo debe ser libre para expresar su individualidad y desarrollar su potencial dentro de esa familia común que es la humanidad. Creo que cada pueblo debe ser libre para aportar algo a esa humanidad común y que no necesita intermediarios en Madrid ni en ningún otro sitio para hacerlo.

También apoyo el "procés" porque creo que la independencia de Cataluña tiene el potencial de abrir mentes y cambiar paradigmas. Además también es cuestión de ser prácticos, apoyo el "procés" porque, independientemente de mi simpatía o antipatía hacia los catalanes, el "enemigo de mi enemigo es mi amigo" como dicen los árabes.

Algunos dicen que es anticonstitucional, y no es solo que el derecho de autodeterminación este amparado por el derecho internacional - que en teoría es de mayor rango que las constituciones nacionales - es que actúan como si viviéramos en un país en el que la Constitución se cumpliese. Aquí la ley no es imparcial para todos, aquí depende de quien haga el delito se hace cumplir la ley o no. Anticonstitucional también fue la Amnistía Fiscal que dio el PP y aquí no ha pasado nada. Aquí se destroza a martillazos el disco duro de Bárcenas o se financian en dinero B y no pasa nada.
Otros dicen que se sienten catalanes y españoles, y están en su derecho de sentirse así, y están en su derecho a votar en el referendum de acuerdo a esa manera de pensar y de sentir. Nadie se la niega. Es lo mismo que si te sientes vascos y español, o canario y español, pero claro, eso siempre que el ser español no signifique, legitime y justifique, como en el caso de Canarias, una forma castrada y colonial de ser canario ... y ese es el problema con el ser español, porque el ser español generalmente es ser intransigente con los demás, intolerante y muchas otras cosas ancladas en una manera de pensar que conserva todavía mucho de medieval, .... como la noción de privilegio sin ir mas lejos.

La postura general de los canarios con respecto al "procés" la podríamos resumir en cuatro posturas, la primera está en contra porque defiende la sacrosanta unidad de la patria. Esta postura se defiende tanto desde una óptica de derechas (Ciudadanos y PP) como de izquierdas (PSOE, Podemos e IU). Incluso se defiende también desde una óptica de "nacionalisto". No olvidemos que tanto Coalición Canaria como Nueva Canarias, en la votación sobre el Referendum en el Congreso de los diputados, ni siquiera se abstuvieron diplomaticamente como los vascos, sino que votaron en contra haciendo "méritos" ante el amo para que les siga dejando de medianeros de la finca.

Luego está la segunda postura que es estar a favor del "procés" por coherencia y principios políticos pero sin necesidad de ser independentista. Una postura digna y coherente.

Finalmente dentro de los "independentistas" hay dos corrientes. Una que atacan el "procés" bien porque los catalanes y sus empresas son colonizadores en Canarias tan godos como los godos, o bien porque hay que defender lo nuestro primero y no las causas ajenas; "Cuando Cataluña sea independiente no me sorprendería que el capital catalán se alié con el castellano para entre los dos continuar explotando esta colonia canaria..." o "Hay canarios interesados más con el "procés", que con las empresas catalanas en Canarias"ejemplifica esta postura.

A estos hay que decirles que lo primero es ser práctico. El enemigo de mi enemigo es mi amigo, como dicen los árabes. De lo otro ya habrá tiempo después. Claro, eso siempre que realmente busques un resultado, es decir que tengas verdadera voluntad de cambiar las cosas y no de protestar como un mimoso y un niño chico que es incapaz de hacerse responsable de su propia vida.

Si lo que se busca es protestar y el chute emocional, .... o la excusa para no hacer, ... o la excusa para no cambiar porque nos da miedo al incertidumbre..... pues a seguir desarrollando actitudes contraproducentes que llevan a la autoderrota, que de eso sabemos un montón,... y a protestar contra las empresas catalanas en Canarias ahora en lugar de hacerlo después. Pero mi pregunta para ti es, ¿realmente controlas tus emociones o son tus emociones las que te controlan a ti?

Pero nadie está completamente equivocado, cada uno tiene una parte de razón y este grupo también. Apoyar a los catalanes, a los palestinos, a los saharauis es lo fácil.... lo difícil es enfrentarse al cacique de aquí, ponerse de acuerdo con el compañero y ser capaz de llegar a compromisos y acuerdos, organizarse políticamente, reclamar cambios aquí y ser solidario con el vecino que lo está pasando mal, con el pueblo de al lado o con la isla de enfrente ... Apoyar a los catalanes y no hacer nada por tu propia identidad es buscar excusas y liberar ansiedad en lugar de buscar objetivos.
La segunda postura dentro del independentismo es la que apoya "el procés" porque creen que eso favorecerá el desmembramiento de España y ahí ven una oportunidad para la independencia de Canarias. Simplemente quieren recoger frutos de árboles que nunca plantaron....

Es cierto que el "procés" puede abrir mentes y cambiar paradigmas e incluso estructuras, pero si Cataluña y su "procés" está donde está es porque han hecho los deberes, y si el "proceso canario" está donde está es porque nosotros no hemos hecho los deberes. ¿De que vale ir una vez al año a pasear la bandera de las siete estrellas si el resto del año no hacemos nada?

Aquí gusta lo fácil y lo hecho, quieren ganar la independencia de carambola, por factores externos solamente,.. y así no funciona, así no se gana la libertad. La verdadera libertad es un proceso y no un decreto.

Cataluña ha demostrado que lo importante no es solamente la cultura, también es el frente político y ese frente político tiene dos patas, la sociedad civil que es fundamental (en el caso de Catalunya representada por la Asamblea Nacional Catalana),... y la política institucional en este caso estructurado de forma "interclasista" entre la antigua Convergencia (hoy PDeCat) y la izquierda de ERC y la CUP.

Más de uno querrá seguir sin verlo, a otros les saldrán sarpullidos pero la independencia de un pueblo es el final de un largo camino, y hay que hacer los deberes.

El problema es que en Canarias muchos quieren recoger un futuro que nunca sembraron.

Francisco Javier Gonzalez 1990Francisco Javier González

 

Con mi amigo Juan Manuel García Ramos guardo, políticamente, severas diferencias. Empezando por mi rechazo absoluto a su posición de subordinar unas siglas históricas como las del PNC a ese conglomerado de intereses nacionaleros que es Coalición Canaria, lo que no obsta para que mantengamos también algunas afinidades. Entre estas está la que tengo –parcialmente- respecto a su respuesta (las de Clavijo, Román Rguez & Cía ni se han producido ni se esperan) a los planteamientos psoísticos, enmarcados en el extraño federalismo asimétrico, de Pedro Sánchez y su pirueta verbal de la pasada semana, al declarar que España es una nación –aunque los “separatistas” la denominen “el Estado”- y que además de España, también tienen la consideración de nación, Cataluña, País Vasco y Galicia ¡cuatro naciones! -a las que no se me ocurre negar su existencia- y a las que Susana Díaz se apresuró a equiparar a Andalucía.

Juan Manuel, y por su boca el PNC, copio textualmente, expresa que: “Canarias no es que sea una nación dentro del Estado actual, es, desde el punto de vista histórico y geográfico, la última colonia del imperio español. Canarias es un sujeto político excepcional dentro del Estado español, muy lejos –en distancia física y política- de lo que pueden significar Cataluña. País Vasco o Galicia. A Canarias para convertirse en Estado no le hace falta sino ir a la ONU y tramitar su proceso de descolonización cuando nuestro pueblo así lo decida.

El debate que abre Pedro Sánchez y su partido debe ser más cuidadoso con algunos territorios como Canarias y no volver a tratarnos como subalternos dentro de la organización territorial del Estado”

Mi acuerdo con el literal de la primera parte es casi total con un matiz deferencial. Canarias constituye hoy una NACIÓN pero no integrada como tal en el Estado español, en el que participa en concepto de COLONIA (no la última, porque aquí, en África, quedan también Ceuta y Melilla). Es precisamente el hecho de la explotación colonial española de esta patria archipielágica nuestra, la que nos convirtió, de territorios insulares diferenciados, en una NACIÓN, conquistada y ocupada militarmente por una metrópoli ajena a este continente –como hizo con medio mundo- lo que nos convierte en nación sujeta a esa explotación colonial europea.

Mi acuerdo con el literal del final de esa primera parte es total. A Canarias nos bastaría con ir a la ONU para iniciar el proceso descolonizador pero, justamente, “cuando nuestro pueblo así lo decida”. Mi acuerdo con Juan Manuel se queda en esa literalidad. Si estamos reconociendo esta realidad innegable ¿qué estamos haciendo para resolverla? ¿Por qué no estamos incidiendo en la vida política canaria llevando al ánimo de nuestra gente esa realidad colonial? Pobre Secundino si levantara la cabeza y viera que el partido que se inspiró en su lucha y sus principios, el PNC, tiene vocación de telonero de la satrapía insularista travestida en “nacionalista”. Volvería a reclamar que nos falta un partido que luche, sin vergüenzas, cortapisas ni falsos aliados serviles como los coalicionados, por la independencia de la patria.

La segunda parte del escrito pudo habérsela ahorrado Juan Manuel y el PNC. ¿Cómo va a tratar a un territorio colonial como Canarias, un líder político español y un partido como el PSOE que, desde su Congreso de Suresnes del 74, arrinconó el reconocimiento a la libre determinación y se dedica con verdadero ahínco a salvaguardar la unidad sacrosanta de la patria de los Franco y sus herederos, los Borbones?
Nos trata exactamente como lo que somos y nos resignamos a ser.

Francisco Rodriguez Pulido 2 2

Francisco Rguez. Pulido

 

Con mesura y acierto, la exposición del Castillo de La Luz, una “mirada Insular”, en un contexto de asimilación y evanescencia de nuestra identidad, indaga de forma intencionada sobre el sustrato primitivo del arte moderno canario. y sin quererlo, nos ofrece una memoria identidaria. Y es que, en el ultimo año, el “imaginario atlántico insular”, también ha sido tratado por  Samir Delgado, escritor y crítico de arte. Paralelamente, en Tenerife, hace unas semanas se presentó, “pintura y poesía: la tradición canaria del siglo XX” como una cartografía del imaginario de Canarias, por el catedrático de Historia del Arte de la Universidad de La Laguna, Fernando Castro Borrego. "Una exposición conceptualmente tan ambiciosa acerca al objetivo deseado de un centro de las artes contemporáneas canarias", apuntó su otro comisario, el poeta y catedrático de Literatura Española de la ULL, Andrés Sánchez Robayna, en su inauguración. 

Estas coincidencias de exposiciones en ambas orillas, una en la búsqueda de lo común en el sustrato prehispánico, y la otra en la modernidad, abordan la expresión de los signos propios en tiempos diferentes. Algunos, podrían pensar que ha sido casualidad y otros, pensarán que algo nos tratan de advertir sus promotores. Ahora bien, fuese como fuese, lo que si denota es la ausencia de una mirada sobre la tradición cultural de Canarias que recorriera en su desarrollo los principales aspectos simbólicos y mitológicos que vertebran el trabajo creativo Insular. Ese consenso histórico no está construido. La necesidad de una recuperación, de unas raíces propias o señas de identidad propias, ante lo difuso, se hacen evidente. Lo que nos diferencia, nos caracteriza, nos condiciona, está muy relacionado con la posición en todos los ámbitos. La isla puede ser vista como un espacio mítico que contribuya a la propia mistificación artística: bondad del clima, paisajes hermosos y gente amable. Su contraste lo observamos en el surrealismo onírico y la canariedad perturbadora de Juan Ismael, que se enfrentan a la tangible realidad social del mundo campesino, con la dureza de sus rostros, visto por Felo Monzón o los signos del rastro de un sujeto agónico de la pintura de Paco Sanchez. La isla como un espacio de huida, o como un espacio añorado.

Indagar en las profundas relaciones -propias de la cultura insular- entre los signos pictóricos y los signos poéticos, es un elevado propósito. El aspecto innovador, de ambas iniciativas, es que se organizan a partir de un orden simbólico, vertebrado a partir de algunos símbolos y los elementos: aire, agua, tierra, fuego, luz, cuerpo, mito e historia, para analizar los repertorios compartidos, en la exposición del TEA. O en la exposición de la Fundación Chirino, vemos como la misma, se articula en una mirada al paisaje y en torno al mar o el viento. O en la exposición a comienzo de año, en La Casa Museo Antonio Padrón-Centro de Arte Indigenista, la exposición de grabados titulada ‘El imaginario insular’, compuesto por el mar, las barcas, los cardones, la arquitectura de los riscos, la tierra, las mantillas, las palmeras o los volcanes, en un recorrido que irremediablemente conduce hasta las Islas. O, la memorable espiral de Chirino, que representan, una huella del pasado pero también el recuerdo de las máscaras africanas.

No sé hasta qué punto, acercarse a la isla a través de personajes foráneos, aunque luego se quedarán entre nosotros, sirve a los creadores insulares para ofrecer la “visión del otro” sobre nuestra sociedad, visión que, a menudo, esconde implícitamente la voz del propio narrador. La isla, en el imaginario continental, es el paraíso afortunado, refugio para el reposo, o la tierra poblada de gente bárbara.También desconozco si los tópicos del romanticismo idealizado prevalecen en las nuevas generaciones de creadores, donde el aislamiento ha sido roto, con los medios del transporte y las nuevas tecnologías.

Seguramente, hemos de subrayar siempre el vinculo de la poesía y la pintura con lo más vivo de la cultura mundial de cada fase histórica, y  entonces, lo insular  vuelve a recobrar otro sentido, a modo de una espiral, o simplemente señala la creatividad de nuestra tierra y la capacidad de adaptación de nuestra gente a un territorio delimitado.