Silvia Rodriguez copiaSilvia Rodríguez Court

Las movilizaciones masivas y las expectativas de millones de personas reclamando la derogación de la LOMCE se desvanecieron.

La marea verde ocupó las calles recobrando la palabra robada por el Gobierno estatal y por algunos Gobiernos de distintas comunidades autónomas. En todos los territorios del Estado español se crearon foros de debates con análisis sobre las consecuencias que traería para la Educación pública la implantación de dicha Ley. Asimismo se plantearon alternativas concretas y globales que desgranaban cada uno de los aspectos perniciosos de la LOMCE, defendiendo el carácter público, laico y democrático de la Educación. Se reclamaba un modelo y sistema educativo que garantizara el derecho universal a una educación pública y el principio de igualdad de oportunidades.

Aquella bocanada de aire fresco esparcida por todos los rincones en los ámbitos educativos abrió puertas a la esperanza: era posible tumbar la LOMCE tras las elecciones generales, atendiendo al compromiso contraído por la gran mayoría de los partidos políticos y sellados en sus programas electorales. Mientras tanto, se empezaba a fraguar un pacto por una nueva Ley educativa consensuada con la participación de los distintos agentes educativos. Se sucedieron diversos borradores e intercambios en encuentros a nivel estatal.

¿Qué ha sucedido desde entonces? Cabría señalar en primer término que actualmente es una realidad la implantación de la LOMCE. Este tema podría ser objeto de análisis en otro artículo de opinión.

El PP logró centrar el debate en la paralización de las reválidas –que no en su derogación-, mientras se profundizaba en una política de recortes dirigida a desmantelar la educación pública y a empeorar las condiciones laborales y profesionales del conjunto del profesorado. Se acometía una brutal embestida contra la labor docente y el alumnado, por un PP más débil que antes pero rodeado de fuerzas políticas que o bien consentían la puesta en práctica de la LOMCE, o respondían reclamando “medidas que amortiguaran dicho impacto”, o delegaban en una comisión parlamentaria la elaboración de una Ley alternativa. Una minoría siguió apostando por vertebrar ese pacto educativo fuera del Parlamento español, pero con poca capacidad de respuesta, ya que la marea verde quedó disuelta. Había perdido la batalla de impedir que la LOMCE entrara en los centros educativos. Una marea verde que se encontró en un callejón sin salida, exhausta, después de innumerables huelgas y movilizaciones sin obtener resultado alguno.

El PP logró imponer la Ley Wert y parece haberse naturalizado su aplicación en los distintos territorios del Estado español. En lo que respecta a Canarias nos encontramos con un Gobierno –el de Coalición Canaria- que no cuestiona cada paso que da el PP y que practica un seguidismo fiel a sus dictados.

Desde hace un año se constituyó una Comisión de Educación del Congreso de los Diputados y en estos días el debate se centra en cuál ha de ser el sistema de voto para introducir modificaciones o para derogar la LOMCE. Todos los grupos parlamentarios hacen sus recuentos y sumas proponiendo algunos una mayoría cualificada, otros una mayoría absoluta o una unanimidad como sistemas de voto.

No parece que ese sea el debate que más preocupe a los agentes del ámbito educativo ni tampoco la vía, si no se implican en las propuestas alternativas también las organizaciones sindicales, sociales y las comunidades educativas y si finalmente no se deroga la LOMCE y tan solo se introducen pequeños cambios en la misma, como pretenden, entre otros, el PP y Ciudadanos.

¿Y el Gobierno de Canarias? En esta legislatura no se ha posicionado de un modo explícito ni Coalición Canaria ni la Consejería de Educación respecto a la LOMCE. Sin embargo, prevalece su mutismo y la aceptación implícita de la misma.

La Ley Canaria de Educación (LCE) se elaboró y aprobó entre otras razones para que sirviera de muro de contención frente a la LOMCE. Sin embargo, la interpretación sesgada que está haciendo el Gobierno de Canarias de la LCE está sirviendo para reforzar los postulados y la filosofía de la LOMCE.

La derogación de la Ley Wert es una necesidad imperiosa e inaplazable. El servicio público educativo está en peligro.

 

chema hernandezChema Hernández Aguiar

La Provincia abre con júbilo su portada con la maravillosa e increíble noticia de que la cuarta parte de la población canaria no ha nacido aquí.  En páginas interiores, nos regala un álbum familiar de residentes extranjeros con hermosas y lindas fotografías, mejores sonrisas, historias hermosas y voladores de felicidad inmensa.

Las cifras que aporta son las cifras de una ocupación, de la ocupación silenciosa de nuestras islas, de un territorio limitado, sometido en las ciudades a densidades de población de vértigo, que llevan a disputar un metro cuadrado de superficie a tres o cuatro personas.

Si este ritmo de crecimiento se sostiene, considerando que el cuarto de población son cifras oficiales y que los datos se aproximan más a un tercio de la población, con islas como Fuerteventura y Lanzarote donde los nacidos se aproximan a menos de la mitad, además  municipios de Gran Canaria y Tenerife donde también sucede lo mismo, considerando el ritmo de crecimiento de las dos últimas décadas, no es disparatado establecer que en una década más se acerquen al 50%.

En numerosos países europeos preocupa el crecimiento de los residentes nacidos en el extranjero. Observen estos datos, ni siquiera Alemania, Suecia o Austria se aproximan a lo datos de Canarias, sólo superada por Estados Unidos o Arabia Saudí, por razones obvias.

Mas de una cuarta parte de los residentes en Canarias no han nacido aquí, un 25%. Observa esta tabla.

País

Porcentaje de población nacida en el extranjero

  1. Austria. 18,7
  1. Suecia. 18,5
  1. Chipre. 16,7
  1. Estonia. 15,8
  1. Irlanda. 15,8
  1. Alemania. 15,3
  1. Noruega. 14,4
  1. España. 12,4Fuente: Eurostat(2016) Resulta sencillo que nos mostremos receptivos al ecosistema de las tortugas, de los capirotes o de las ballenas, sin embargo cuando se trata de preservar y conservar el ecosistema de una comunidad de seres humanos que ancestralmente lo habitan, con su cultura y sus tradiciones , con sus valores y su historia, con su modo de interpretar y concebir el mundo y la vida, en un espacio limitado y finito como son las islas, rápidamente surgen los que levantan la bondadosa bandera del no a la xenofobia. Pues bien lo diré alto y claro, en Canarias lo que padecen los canarios es apartheid. La población de las islas está siendo sistemáticamente relegada a las periferias de la ciudad, siendo ocupadas los centros y aledaños de las ciudades por población foránea. Es de tal evidencia que los barrios de clases medias pudientes, pongamos por ejemplo La Minilla, el entorno de las Ramblas, cercana al Hospital Negrín, gran parte de las nuevas edificaciones de Las Canteras y  Guanarteme se pueblan de extranjeros o no nacidos en las islas, por cierto poblados de banderas españolas, al tiempo que los isleños ocupan los barrios más alejados.Es tal el número de extranjeros que ocupan las islas que de seguir este ritmo la avenida de Las Canteras se denominará Vía de las Canteras, tomada por italianos y el taxi en Santa Cruz, carrotaxi, por no relatar el auge de determinadas nacionalidades en servicios de habitaciones de los Hoteles de los del Círculo de Empresarios del Mal. Me cuentan que uno de ellos se ha especializado en personal filipino.Ahora, ya tienen argumentos para insultarme de nuevo el colectivo foráneo o filoforáneo, en el anterior articulo el mejor de los argumentos contrarios al texto no es reproducible por su “lograda estética”.Va siendo hora te poner las cosas en su sitio.En África, a enero del año del colapso

Jorge DortaJorge Dorta

Hoy toca hacer uno de esos artículos tremendamente impopulares por decir las verdades del barquero, pero alguien tiene que decirlas. El articulo viene a colación de un mensaje que recibí hoy por wassap. El mensaje que recibí era la típica imagen con un lazo de colores para compartirlo, ya saben rosa contra el cáncer de mama, el verde contra la violencia sexual, el naranja contra el maltrato animal, etc....

El lazo en cuestión era un lazo marrón protestando contra la subida de las pensiones. Imagino que han elegido el color marrón para representar la "mierda" de subida del 0,25% con que se actualizarán las pensiones este año.

Ahora los pensionistas piden solidaridad al resto de la población, pues señores se los digo claro... a mi no me da la gana de ser solidario con ustedes ... y no es solo por lo escatológico del mensaje. Te explico el porqué. Los pensionistas piden ahora solidaridad con ellos pero cuando había que ser solidario con las nuevas generaciones favoreciendo un cambio político en este país, cuando había que generar un cambio en el modelo económico y en el modelo de país, cuando había que ser solidarios con los jóvenes favoreciendo un cambio que les permitiera un futuro ¿que hicieron los pensionistas? pues seguir votando al PP y al PSOE (y en Canarias a los caciques de la CoCa que para el caso es lo mismo).

Quizás me digas que hay que ser solidario con el que menos tiene, con el obrero que se ha pegado toda su vida trabajando, con el campesino que se ha partido el lomo en el campo.... que a ellos es a los que mas perjudica este misero incremento... y tendrás razón, pero si te miras los informes del CIS y el perfil de votante del PSOE y del PP, los dos partidos del régimen, veras que votan mayoritariamente personas mayores, pensionistas y con pocos estudios. 

Negaron el cambio por miedo a perder sus pensiones, ante el atropello del Régimen del 78 en Cataluña, salieron corriendo a colgar la banderita de España de los cojones en los balcones, y se lanzaron a protestar contra los catalanes y a defender la sacrosanta Constitución del 78 que ellos votaron, pero que ni yo ni la gente mas joven que yo hemos votado ni se nos ha pedido nunca nuestra opinión al respecto, cuando habia que hacer un cambio dijeron aquello de los experimentos en casa con gaseosa ...

.. pues ahora que se jodan con sus pensiones de mierda y que le reclamen el cumplimiento de la dichosa Constitución al PP y al PSOE porque yo no pienso mover un dedo.

Decía Confucio que hay tres formas de aprender, mediante el análisis que es la mas noble, mediante la imitación, la más facil, y mediante el sufrimiento la mas dura.... pues a sufrir se ha dicho.

Como decían nuestros mayores, con la cuchara que coges con esa comerás ...

Domingo GariDomingo Gari

Es una conducta bastante común que los canarios/as renieguen de su lado indígena, no así de los demás componentes étnicos que conforman su identidad de grupo. Tanto estudiantes universitarios, incluidos los del grado de Historia, como el pueblo mismo, sea de la clase social que sea, cuando la ocasión se presenta en tertulia amigable o en foros de otra índole, suelen repetir la consabida idea de que los guanches fueron exterminados durante la conquista militar de las islas. Hablo aquí de guanches como genérico al conjunto de los habitantes precoloniales. Lo guanche se reduce al terreno del mito.

No sé a ciencia cierta cuándo esa idea pasó a ser parte constitutiva del sentido común de los canarios. Es verdad que a este respecto, como en otros, el sistema educativo en Canarias hace agua por todos lados, y que buena parte de responsabilidad en la construcción de ese imaginario se debe al poco interés demostrado por las autoridades educativas para buscarle solución. Tras 35 años de competencias plenas, podemos decir que el fracaso es absoluto.

Viajeros y estudiosos de nuestro pasado, sin embargo, siempre han defendido la idea contraria. La población canaria en la edad contemporánea procede de manera mayoritaria de sus abuelos precoloniales, como gusta decir al profesor Pablo Quintana. Para el etnógrafo Juan Bethencourt Afonso el porcentaje rondaba el 90% (para Tenerife) en el momento de constituirse la nueva sociedad en el siglo XVI. En estudios más recientes, el catedrático de historia económica, Antonio Macías, habla del 40%. Entre esos dos investigadores otros muchos remarcan similares ideas, sin dar concreciones porcentuales. A falta de un estudio de demografía histórica que nunca se ha llevado a cabo, mantengamos esas horquillas.

George Glas en su Descripción de las Islas Canarias de 1764 escribió: “Aunque los habitantes de estas islas se consideran españoles, provienen de una mezcla de los antiguos habitantes, los normandos y otros europeos que los sometieron, y de algunos moros cautivos”. Y en otro pasaje remarca: “Las grandes familias de estas islas se sentirían altamente ofendidas si alguien les dijera que son descendientes de los moros, o incluso de los antiguos habitantes de estas islas; sin embargo, imagino que no sería cosa difícil probar que la mayor parte de sus amables costumbres les han sido transmitidas por aquellas gentes”.

El antropólogo francés René Verneau, estudioso destacado de los pueblos del norte de África, escribió en 1891: “Los habitantes (de Tenerife) se parecen mucho, desde todos los puntos de vista, a sus vecinos de Gran Canaria. Sin embargo, el tipo guanche se observa con más frecuencia”. En otra parte de su estudio anota: En el “pueblo de San Juan de la Rambla (…) no nos hallamos en presencia de descendientes de los conquistadores. Son realmente guanches, a los que se han venido a mezclar algunos españoles”. En su periplo por los pueblos del Archipiélago podemos leer consideraciones del mismo estilo.

Medio siglo antes, hacia el decenio de 1840, Sabino Berthelot, en su trabajo Etnografía y Anales de la Conquista de Canarias, dio origen a los trabajos de antropología física en los que dejó sentado la continuidad entre los habitantes precoloniales y los del siglo XIX.

Hacia 1901 el historiador, geógrafo y militar Rafael Torres Campos, en el discurso presentado para ser miembro de la Real Academia de la Historia, que lleva por título Carácter de la conquista y colonización de las Islas Canarias, defendió parecidas posiciones. Argumentaba que ello ponía de manifiesto la naturaleza integradora que tuvo la conquista, que fue capaz de incorporar a los indígenas canarios en el seno de la nueva sociedad colonial, como demuestran las concesiones de datas a las familias aborígenes. Dice Torres Campos que “de los hechos de armas que hacen los historiadores, se deduce que de las guerras de conquista no perdieron las Islas una vigésima parte de su población”, y toma como dato demográfico la cifra de 100.000 habitantes que había dado Fray Bartolomé de las Casas en su libro Historia de las indias, publicada en 1520.

Para Torres Campos la razón de que se haya ocultado la evidencia guanchinesca tiene que ver con “el deseo de los indígenas canarios de ser tenidos como españoles”. Idea bastante pertinente si tenemos en cuenta que la diferencia material entre las dos culturas es tan favorable al mundo europeo con respecto al canario, que más allá de algunos intentos heroicos de resistencias llevadas a cabo por los alzados en los primeros decenios del siglo XVI, el grueso de la población, tras la derrota militar, no tuvo otra alternativa que aceptar el dominio de los europeos en la nueva sociedad colonial, lo que implicó también la pérdida de su lengua y la toma de los nombres y apellidos de los conquistadores que les ejercían de padrinos de bautismo. Quizá esperaban así salir de una sociedad de la carencia, para entrar en una que les garantizase los sustentos mínimos de manera más regular y segura. Tras la conquista, Canarias se instaló en el atraso de las sociedades periféricas del capitalismo, y ahí estuvo unos cuantos siglos. Pero el salto cualitativo había sido evidente.

Con esta integración durante la colonización primigenia de la que nos habla Torres, se terminó logrando la permanencia de la identidad étnica. “Como los rasgos físicos de los actuales canarios, la perpetuación de las antiguas costumbres, de los utensilios y de los procedimientos de las industrias domésticas y agrícolas de los indígenas, muestra que el pueblo primitivo está vivo”. Todo ello, “acusa claramente que no son descendientes de los conquistadores, aunque ellos lo pretendan”. El desconocimiento del pasado en estas islas lleva a la paradoja, junto con las razones anteriores, según Torres, de que haya “podido pensarse que dejó escasa huella la población primitiva, y se ha dado lugar al peregrino caso de que guanches ó mestizos contemporáneos sostengan la completa exterminación de la raza cuya noble sangre circula por sus venas”.

El antropólogo y profesor de la Universidad de La Laguna, Manuel Lorenzo Perera, en su conocido libro La tradición oral en Canarias, apuntaba en el decenio de los ochenta del siglo pasado otra razón para explicar la desmemoria sobre nuestro lado amazigh, y era la insuficiente atención de los estudios sobre la sociedad campesina llevados a cabo hasta entonces. Se perdía así el “filón de investigación etnohistórico (…) y (…) las fuentes orales”. Un cuarto de siglo después de la advertencia de Lorenzo Perera, algunos trabajos comienzan a paliar tal déficit (Joaquín Carreras, 2004; Fernando Sabaté, 2012). En todos los pueblos del sur la etnohistoria es una disciplina central para la explicación del pasado, y aquí está por desarrollarse convenientemente.

El colonialismo produce que al colonizado sólo le quede la “alternativa de la asimilación”, según nos recordaba Albert Memmi en su libro El retrato del colonizado, en el que nos enseña que “el colonizado parece condenado a perder progresivamente la memoria”. Idea que hemos de complementar con la manifestada por Frantz Fanon en Los condenados de la tierra, cuando analizando el impacto que el colonialismo francés había generado en la mente de los argelinos, dijo que la situación colonial genera en la mente del colonizado el deseo de “instalarse en el lugar del colono (…) sustituir al colono”. 

¿Es ese nuestro diagnóstico?

 

Jorge DortaJorge Dorta 

A raíz de la situación actual en Cataluña, el gobierno de España ha mandado una carta al gobierno de Canarias a modo de advertencia. La misiva, dirigida a Coalición Canaria con copia al califa que quiere ser el califa en lugar del califa, es decir, Nueva Canarias, empieza diciendo; 

Sabemos que sois los más fieles defensores de la españolidad de Canarias, ya que en una Canarias independiente, democrática y con un pueblo despierto consciente de sus derechos no podríais robar tanto ni perpetuaros en el poder a través de una ley electoral fraudulenta como la que os hemos diseñado. Pero por si se os ocurre tener tentaciones independentistas mirad lo que está ocurriendo en Cataluña y tomad buena nota de las catastróficas consecuencias económicas que implicaría. Mirad como en Cataluña Caixabanc, Banco Sabadell y muchas otras empresas están cambiando su domicilio fiscal.

Si os independizais todas las grandes empresas españolas con domicilio fiscal en Canarias lo trasladarán para tributar en España (como hacen actualmente), en lugar de acogerse a los beneficios fiscales de las islas. Pensad cuantas empresas del Ibex 35 tienen su domicilio fiscal en Canarias. Os quedareis sin industria, sin sector financiero y sin multinacionales.

Si Canarias se independiza las empresas españolas dejarán de acogerse a los beneficios fiscales del REF y a la RIC y empezaran a pagar impuestos en las islas. Estais advertidos.

Además, si Canarias se independiza ya no podremos devolver en forma de subvenciones parte de lo mucho que os robamos.

Pero si estas amenazas no son suficiente para hacer entrar en razón a los canarios, os advertimos también con otra serie de medidas.

Si Canarias se independiza, España como represalia ya no os venderá nada, tendréis que comprárselo todo a otros países. A día de hoy os hemos obligado a comprarnos más del 90% de vuestras importaciones totales, sin que España sea un monstruo exportador ni un gigante competitivo. Hasta ahora os hemos vendido los excedentes de producción que España no podía colocar en el resto del mundo. Si os independizais tendremos que buscarnos otro al que encasquetarselo. Si queréis arriesgaros a comprar directamente a alemanes, suecos, estadounidenses, chinos o británicos allá vosotros, nosotros os hemos advertido.

Tampoco os venderemos frutas y verduras de Marruecos, así que en vez de nosotros comprarlas en Marruecos, llevarlas a Murcia, empaquetarlas, ponerles un sello, mandarlas a Sevilla y de allí meterlas en un barco para Canarias para que nos las compreis, tendréis que comprarlas directamente a Marruecos y meterlas en un barco en Tarfaya o Agadir para mandarlas a Canarias frescas y en el mismo dia.

Olvidaros también de que traigamos el pescado desde el banco pesquero canario saharaiano a España para aquí desembarcarlo, tratarlo y luego mandarlo de vuelta a Canarias, ... tendreís que adquirir el pescado directamente del mar a la mesa.

Además desaconsejaremos a los españoles a que vayan de vacaciones a Canarias y les aconsejaremos que viajen a lugares mas exóticos como Turquía, Arabia Saudi o Túnez, así en lugar de 16 millones de turistas tan solo recibiréis 13 millones de turistas. Estáis advertidos.

Tampoco os permitiremos entrar en la Unión Europea. Toda vuestra extensa producción industrial no podreís venderla en la UE, tendréis que ser país y territorio de ultramar con un estatus de asociación a la UE con pleno acceso a los mercado europeos para vuestras exportaciones, o alternativamente país ACP también con pleno acceso a los mercados europeos.

Y finalmente, si aun no habéis entrado en razón, si os independizais os volveremos a colocar en un cuadradito en el mapa debajo de Baleares... estais advertidos

 

Domingo GariDomingo Gari 

Hasta el día de hoy para mí la palabra alzados, pronunciada por el poder, era privativa de la heroica resistencia que los guanches y gomeros opusieron al poder colonial durante el siglo XVI. Armados con las nuevas armas de hierro que le arrebataban a los españoles, estos resistentes canarios mantuvieron en vilo al incipiente poder colonial durante muchas décadas, después de que la conquista de las islas se hubiera dada por concluida en 1496.

Pero mi sorpresa fue mayúscula al leer en la prensa de Madrid el auto de la Sección Segunda de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, que debía resolver sobre la continuidad en prisión o la libertad provisional de los jordis de la ANC y de Omnium, cuando dictaminó que debían permanecer en prisión por “el contenido de los mensajes transmitidos por los recurrentes el 20 y 21 de septiembre, llamando a la movilización permanente desde ese día a favor del referéndum y en contra de las actuaciones para impedirlo, y el papel protagonista y dirigente que los   investigados desempeñaron en todo momento, presentándose como interlocutores de losalzados frente a la comitiva judicial y a los responsables de los Mossos d’Esquadra”.

¿Conservarán estos de la Audiencia Nacional un porcentaje nada despreciable del espíritu inquisidor de los colonialistas del siglo XV? Nunca se sabe. No sería de extrañar tampoco. El nacionalcatolicismo tiene ya unos buenos siglos y ahí sigue tan campante, reeditándose como si el tiempo no pasara. Y es que en realidad no pasa por él. Es la misma ideología reaccionaria que ha dominado España desde el siglo XVIII en adelante. Por eso tampoco es de extrañar ver ahora en el siglo XXI, como un tribunal de un instancia heredera del Tribunal de Orden Público del franquismo usa esa expresión tan del antiguo régimen.

Esto me trae al recuerdo un poema de Allan Ginsberg titulado América, en el que en un pasaje dice: “América…tu maquinaria es demasiado para mí/ Me haces desear ser un santo/ Debe haber otra manera de resolver esta discusión/¿Eres siniestra o esto forma parte de una broma pesada?” Mutatis mutandipodríamos hacer la misma pregunta, ¿España, eres siniestra o esto forma parte de una broma pesada? ¿De verdad que no hay otra manera de resolver este asunto?