15.4.2019

Luis Leon Barreto copiaLuis León Barreto

Raul VegaRaúl Vega

 He usado muchas veces viñetas de Padylla para ilustrar mis textos. Padylla, al igual que otros humoristas gráficos, retratan la realidad muchas veces de manera más certera, directa y sin ambages que buena parte del periodismo en otro formato. De hecho ellos hablaron cuando buena parte del periodismo callaba, se sumía en la desgracia de las malas condiciones o no se movió por temor a perder el codiciado empleo. Ahí los humoristas gráficos tomaron las riendas y retrataron la estafa bancaria, empresarial y política que fue la crisis, que se llevó un montón de personas por delante y cuyas consecuencias y responsabilidades no han sido dirimidas.

En esta ocasión tengo que disentir de Padylla. Une el victimismo y el complejo de inferioridad como rasgos canarios. Primero, son conceptos difícil de asociar, al menos desde la perspectiva que él lo plantea. Victimismo es implícitamente en esta viñeta pedir a Madrid, quejarse por la financiación y por los incumplimientos de Sánchez. Complejo de inferioridad es, se entiende, lo que provoca el victimismo. Sin embargo yo entiendo el complejo de inferioridad de otra forma. Complejo de inferioridad, un rasgo que existe en Canarias y que está definido desde diversas visiones psicosociales, en Canarias remite a plegarse, a no quejarse, por lo tanto limita a la contemplación y a la resignación. No puede ser que lo que en otros lugares son quejas legítimas, en Canarias sean pataletas de ATI o victimismo, esa actitud denota pensamiento colonizado y eso no sale en el dibujo de Padylla.

Dicho esto, se han establecido dos actitudes diferenciadas en cuanto a los Presupuestos Generales del Estado en 2019, las dos interesadas políticamente. Por un lado se colocan los críticos con el gobierno de Pedro Sánchez, que redujo partidas presupuestarias, no cumplió con sus compromisos y que no recibe al presidente canario aunque pase al lado de su casa. En este bloque está Coalición Canaria, claro, con evidente afán electoral, por supuesto, y denunciando los citados incumplimientos del torpe gobierno de cambio. Ahí también está la derecha de PP y Ciudadanos, que critican duramente a Pedro Sánchez con un relato importado desde Madrid y que en el que han cambiado los términos: se acabó el “Madrid nos roba”, que es tentación incofensable en Coalición Canaria, y se abre la veda al “Cataluña nos roba”. Seguramente a la casta coalicionera también le agrada más esta perspectiva. Realmente si Cataluña nos roba, como afirman con claro afán populista, es que Madrid nos roba, porque es Madrid quien perpetra el robo. Pero claro, eso no interesa que lo pienses.

En el otro ámbito se encuentra el sector vacío de la progresía acrítica. Que se deje de quejar ATI que no sabe gestionar, se recuerdan los incumplimientos del PP y se destacan los presupuestos sociales imposibles de aprobar del PSOE. En ese sector, con discurso importado de Madrid, están PSOE y Podemos. Lo de Ángel Víctor Torres, que tiene que estar de dolores de cabeza para arriba, se explica en su papel de Secretario General, pero es difícil hacer el ridículo tantas veces y con tantos temas distintos. Con lo tranquilo que estaba él en el Cabildo, ahora se plantea incluso dejar su cargo en la institución grancanaria para jugar a ser el muro canario de Pedro Sánchez y su gobierno que no parece interesarle en nada Canarias, al fin y al cabo el voto 175 y 176 ya no vienen de las islas. Más grave aún parece lo de Noemí Santana, en un papel vacío de política de gestos, criticando a ATI y sin ser capaz de exigir para Canarias. No sé qué tiene que pasar para exijan íntegros los compromisos con el Archipiélago, seguramente el dedo de Pablo Iglesias debería bajar desde Galapagar para señalarlo. Triste, muy triste.

Política vacía, dependiente y con nulo compromiso con Canarias. A ambos lados. Luego con señalar a Coalición Canaria, torpe defensor de la obediencia canaria, tienen. Pero la autocrítica a ambos lados es flagrante. Canarias debe exigir lo que es suyo, lo acordado. La política en Canarias no puede supeditarse a tener uno o dos diputados decisivos en Madrid. Por un lado es necesario señalar que a Canarias se le ha recortado casi 300 millones de euros, concretamente unos 275, que Pedro Sánchez ha ninguneado a Canarias, no ha recibido a su presidente, ignora la definitiva aprobación del Estatuto y su equipo no es capaz de ofrecer soluciones, menos desde Canarias. Una vez eso se recupere ya es el momento de exigir al Gobierno de Canarias que los empleen bien, pero tenemos que tener presente que esos representantes de partidos progresistas y conservadores son elegidos como representantes de Canarias y no como correas de transmisión de sus ejecutivas centrales, que es lo que se dedican a hacer. Colonialidad en uno y otro bando, también en el gobierno de Pedro Sánchez. Madrid perpetúa “el robo”, si así se quiere llamar, pero se señala a Cataluña. La mentira y la patraña en política a veces es insoportable.

Del semanario Tamaimos

Domingo GariDomingo Gari

 

El debate sobre el hecho nacional suele estar cargado de prejuicios, tópicos y, en general, de confusiones motivadas porque la propia teoría de las ciencias sociales en este tema se mezcla habitualmente con las posiciones políticas, y es por eso que nos vemos abocados a confundir términos, conceptos, categorías y tiempos históricos. También, y no es de menor importancia, por el hecho de la gran variedad de teorías sociales que hacen enfoques distintos sobre el hecho nacional y el étnico. 

Las naciones (no confundir con los estados) son artefactos relativamente modernos. Es variable para cada nación particular, pero en general no son más antiguas de mitad del siglo XIX. Francia o España, por tomar dos ejemplos, se conformaron entre el último tercio del XIX y las primeras décadas del XX. La mayoría de los relatos acerca de su constitución milenaria o de siglos son inventos de las historias nacionalistas de los estados. Los símbolos identitarios de estas naciones, himnos, banderas, fechas conmemorativas, relatos de exaltación nacionalista nacieron en el momento finisecular, cuando no posteriormente, como en el caso del 12 de octubre, fiesta nacional de España, que se instauró en 1918, o el himno de España, Marcha Real de los borbones, armonizado en 1908, durante el reinado de Alfonso XIII, el cual se dispuso por el monarca que fuera interpretado por todas las bandas militares. Aunque tenemos que esperar a 1942, ya en pleno fascismo, para que el decreto de 17 de julio lo declarara como himno nacional.

En Francia, en los años comprendidos entre 1875 y 1906, en un porcentaje muy alto de los departamentos administrativos no se usaba el francés como lengua mayoritaria. Según algunos historiadores especializados en la historia de ese país, fue en la III República (1870-1940), de forma particular entre 1870 y 1914, cuando se puede considerar a Francia como una nación. Hasta entonces, lo que convencionalmente entendemos por francés (nacionalidad) es sólo aplicable a los ciudadanos de clases medias de las ciudades y del gran París. El mundo rural, que es mayoritario, se desenvolvía con imaginarios de otro orden, y "lo francés” le resultaba extraño.

Por su lado, la etnia tiene un recorrido temporal mayor. Una etnia es una comunidad cultural, nada que ver con la raza que como todos sabemos no existe. La raza fue y es solo un invento del racismo. Pero la etnia identifica a los miembros de una comunidad cultural que comparten elementos identitarios, reconocidos como tales por cualquier observador exterior, sin que resulte necesario que los miembros de la propia comunidad sean consciente de esos elementos definitorios. 

Puede haber distintos elementos y no son excluyentes ni exclusivos. Por ejemplo, los que definen a la etnia canaria serían la geografía insular y archipielágica, y derivado de ella la relación con el espacio físico, además de la historia, cultura, psicología, (como demostró hace ya unas cuantas décadas Manuel Aleman conPsicología del hombre canario), el habla, la geopolítica, la composición mestiza de la comunidad, reconocerse como diferentes ante los otros (los peninsulares o no isleños en general). 

La etnia no tiene necesidad de constituirse en nación, si sus miembros no lo creen oportuno o no se lo han planteado por razones de diversa consideración. Pero la etnia sí tiene el potencial de poder convertirse en nación en cualquier momento. ¿Y qué elemento haría posible esa transformación? El deseo de darle proyección política a su identidad étnica. Convertirse en nación traería aparejado la construcción de aparatos de estado y/o un cierto nivel de autonomía federal o confederal, y el ejercicio de la soberanía o la cosoberanía en la gestión de los elementos estratégicos, que inciden de forma profunda en la articulación política de la comunidad. 

Por otro lado, la etnia puede sólo manifestarse como una realidad objetiva, diferenciada culturalmente, pero sin querencia por ser nación. Puede vivir bajo un estado centralista y autoritario, reprimida y ninguneada como ocurrió durante la dictadura y el largo periodo del colonialismo antiguo, durante el cual generaciones consecutivas de canarios tuvieron que emigrar hacia América, o acoplarse sin problema a una autonomía concedida y modelada por un estado que descentraliza sus nacionalidades y regiones, como ocurrió tras 1978 en España, y vivir en esa nueva situación de “colonia moderna”, sin contradicciones con el marco jurídico-político.

Aunque de manera prematura las teorías modernistas, incluido el marxismo, tendieron a dar por superado, anticipadamente, los fenómenos asociados a las identidades nacionales, nada ha resultado tan poderoso y con tanto arrastre de masas como el nacionalismo. Las identidades étnicas y las nacionales no deben interpretarse como el resultado de esfuerzos voluntariosos de determinados grupos humanos, sino deben ser leídas como formas complejas de organización de tales grupos. Están aquí para quedarse por largo tiempo. Lo que hay que hacer es gestionarlas democráticamente .

 

Rucaden Hernández

En el año de 1999 comenzaron las emisiones de la Televisión Canaria con un partido entre la U.D. Las Palmas y el C.D. Tenerife. Parecía que podía convertirse en una herramienta para potenciar el auto-conocimiento de la población canaria y la difusión de una perspectiva autocentrada. Hemos tenido la ocasión de comprobar, en estos casi 20 años, que no ha sido así. Salvo algunas excepciones, hemos visto como se banaliza la cultura canaria, como se ridiculiza a las clases populares canarias y al habla canaria, así como la potenciación de elementos culturales que asocian religión, ejército y representantes políticos alejados de los intereses de las mayorías.

Después de todo este tiempo en el que, además, otras políticas que podían haber sido desarrolladas por un partido que se autodenomina como “nacionalista” no las han implementado sino al contrario, debilitando la educación pública, ignorando los contenidos canarios y favoreciendo formas dialectales ajenas a Canarias. Se podría haber pensado que ese era el tope, que difícilmente podría ser superado.

Hace pocas fechas se ha podido constatar el error. El Gobierno llega a un acuerdo con el Gobierno de la Comunidad de Madrid para que se atrase el reloj de la Puerta del Sol de Madrid y que den las campanadas en la hora canaria. Parecía que el esperpento no daba para más pero sí. Se dan las campanadas desde una ciudad situada a 1700 km de distancia del Archipiélago y se trasladará un equipo allí para su emisión y transmisión en Canarias. Ya resulta el colmo del descentramiento y, desde luego, pocos podrán pensar que se trata de la casualidad o simplemente la estupidez. Se trata claramente de diseño, entre otras acciones, para diluir cada vez más nuestra identidad.

Esto mismo se da con otro programa de esta televisión que es “Noveleros”. Aparece anunciada una nueva versión que es “Noveleros por la Península”. Podríamos preguntarnos, legítimamente, en cuál, ¿la escandinava?; ¿la de Jutlandia? ¿la del Peloponeso? Parece que debemos tener claro que es la ibérica, pero, ¿incluye a Portugal, a Gibraltar y a Andorra?.

En fin, no bastaba con ridiculizar a las clases populares sino que ahora se suma al descentramiento y la dispersión. Una buena señal sería dejar la televisión la noche de fin de año. Si se está en familia poner un despertador a medianoche y celebrarlo o bien salir a nuestras plazas a vernos con nuestra gente. Si nos quieren separar, unámonos

Wladimiro RodriguezWladimiro Rodríguez Brito

TABLA 1 Evolución de la Superficie cultivada y Agricultores

Año Secano Regadío Camp. Asal. Autó.

1960 143.500 31.800 73.114 117.460

1970 94.200 26.500 41.655 82.469

1980 36.000 37.000 Sin datos Sin datos

2018 15.500 35.000 17.139 4.784

"Los activos canarios han pasado de significar el 36% en 1960 a menos del 3% en el año 2018".

L eer los datos sobre la población activa y el sector agrario en Canarias pone bajo lupa una crisis muy seria, ya que el recurso del suelo cultivado y el medioambiente lo dejamos sin gestores. No digamos la fragilidad en la dependencia de alimentos del exterior, unido a la separación entre la población y el medio en un territorio insular, en el que la mayoría de los casos nuestra población fue domesticando la naturaleza , incorporando plantas y animales al medio isleño, desde el pastoreo a la domesticación de las plantas tropicales o templadas, tanto en medios húmedos como en suelos pobres o carentes de humedad, desde El Hierro a Lanzarote, desde las batatas tropicales a los castaños y nogales.

El cuadro anterior sobre la población activa en Canarias nos da una lectura preocupante: asumir que el campo canario lo gestionan menos de 30.000 personas, aunque también contemos con que hay una población de fin de semana y pensionistas, jugando cierto papel en la realidad social de las Islas. Sin embargo, la pérdida de superficie labrada es contundente, hemos pasado de más de 150.000 hectáreas en 1960, a situarnos en unas pírricas 45.000 en 2018, con la desaparición de los secanos en las Islas, quedando como cultivo sin riego unos campos de viña y un porcentaje reducido de papas, complementado con algo de cereal.

Hemos de tener presente que gran parte de los terrenos sin cultivos acaban siendo matorrales en muchos de los casos, lo que conlleva problemas serios en cuanto a la generación de incendios, y para la conservación de nuestros bienes forestales. En el caso de la superficie forestal, tenemos la mayor masa de vegetación en muchos años, superando las 135.000 hectáreas, es decir, un espacio como la isla de Tamarán o más del doble de La Palma.

Superficie carente de gestores, ya que la plantilla para la gestión forestal no alcanza los 1.700 operarios, mientras se está perdiendo gran parte de la actividad complementaria que ayuda y tiene un gran papel en la gestión y limpieza del monte, como es la agricultura, la ganadería, o en otros casos con la labor de pastoreo, que ayuda retirando vegetación en los entornos forestales.

Los activos agrarios y la superficie cultivada nos obligan con urgencia a una lectura que proponga, en el plano económico educativo, medidas que estimulan la incorporación de jóvenes al medio rural. En el pasado año se han incorporado tres centenares de jóvenes, con apoyo económico por parte de la Consejería de Agricultura, pero sigue siendo urgente la incorporación de nuevos equipos humanos, con ilusión y compromiso, con garantías para los productos locales y donde la economía, para los que hacen surcos, tenga también una valoración positiva por parte de la sociedad, que dignifique el trabajo, el esfuerzo, lo pequeño, lo local.

Leer lo que ocurre en nuestros pueblos es preocupante. Ver las contradicciones entre los altos niveles de jóvenes desempleados que solicitan ayuda a los bancos de alimentos, mientras muchas tierras están abandonadas; o la contratación temporal e insuficiente de cuadrillas mediante convenios, donde supuestamente se contrata a peones agrícolas, pero el trabajo que hacen es de barrenderos. Mientras, se extiende el rabo de gato en las tierras balutas, quedando los campos intransitables cubiertos de zarzas. También traemos papas de importación, manzanas, pienso para perros y gatos, mientras nuestro campo se queda sin campesinos.

Leamos el cuadro de los activos agrarios, está en nuestras manos cambiarlo. La defensa del campo y la agricultura no es cosa de drones, sino de campesinos.

 

Chema HernandezChema Hernández Aguiar

Oiga esto del anticatalanismo parece que es rentable electoralmente. El Sr Ruano el Leal frente a los incumplimientos del Estado español con Canarias, nada nuevo, argumenta en un alarde de creatividad  de los que le caracterizan,  rivalizando con Arrimada, Abascal  y Casado, en el más cutre y genuino estilo de la derechona española, en una proverbial frase de las de Jiménez Losantos, desplegando su sutil y afinada inteligencia, lo siguiente:

“Se premia a quienes cuestionan al Estado”

Y digo yo: no será que nadie respeta al que no se respeta, al que tiene como práctica política la sumisión, que pronuncia aquella frase que agrada al amo, que sale detrás del hueso como perro ansioso y baboso. No se confunda Sr Ruano el Leal, Cataluña se ha ganado el respeto y a ustedes no los respeta nadie.

1º de Mayo 2019

 

Canarias con Cataluña

Una babel 10.4.2019

 

 

 

El Roto Votar