Cartel mani. Salvar Agaete 10 nov

Intersindical en el Día de la bandera canaria

Chema Tante 1Chema Tante

Si algo se les puede reconocer, a esta insalla codiciosa que se hace llamar Coalición Canaria, es que no se esconden. No hay disimulo que les valga, en su incansable persecución del lucro, en su impenitente utilización de la política para el beneficio particular. Por eso la organización CC, siglas que todo el mundo sabe que se corresponden más con Corrupción Canalla, está siempre obsesionada por el abombamiento de los presupuestos. Porque, cuanto más presupuesto haya, más oportunidades habrá de adjudicar y de rebañar para el bolsillo. Por eso, luego los gobiernos de la Corrupción Canalla, como este del genuflexo Clavijo, no son capaces de gestionar todas las cuentas públicas, porque solamente se ocupan de las partidas en las que haya algo que rascar. 

Por eso a la Corrupción Canalla le ha aterrado esta noticia de una moción que puede poner en peligro la aprobación de unos presupuestos sobre los que ya había echado las cuentas de la lechera.

No pasó ni un segundo desde que se conoció el registro de la Moción de Censura, para que saltara Ana la madrileña, (en Madrid vive y reside la oroda Oramas) largando por su meliflua voz eso de que "con Bildu y Podemos, ni hablar". En cambio,  la pobre Guadalupe González Taño tardó algo más. Hay que comprenderlo, no todo el mundo goza de la misma agilidad mental. Pero, aunque algo más tarde, Taño demuestra haberse aplicado en la memorización del argumentario de la Corrupción Canalla, calcado, por cierto del perpetrado por el partido mal llamado popular. 

Lo que suelta Taño, al dictado de Oramas, que puede escucharse o leerse en la página de la SER, es la anticipación del guineo que nos espera, mascullado por toda la cachanchanada corrupcionera canalla, para explicar que no apoyarán la moción de censura contra Rajoy. Bueno fuera, que nadie espere que este gentuallo rompa lo que piensa que es su cuerno de la fortuna.

Y eso, sin olvidar tampoco el chirrido mental que produce escuchar a una gentilla que se hace llamar "nacionalistas" pero que proclama que "jamás compartirá objetivos" con otras fuerzas nacionalistas. Una gentilla nacionalista, sí; pero nacionalista española, oligarca, nada canaria. Lo que no sabe, la chusma corrupcionera canalla es son las fuerzas que de verdad merecen llamarse nacionalistas las que no quieren ir con ella a ninguna parte. Váyanse por ahí.

Quim TorraQuim Torra 

El exilio y los principios que hemos compartido y queremos compartir

Ya lo puede decir, señor Pedro Sánchez, que somos dueños de nuestro silencio. Un silencio que, cuando viene de una formación como la suya, forjada en la lucha contra la tiranía, sabe peor todavía.

En un escrito en su blog, usted hace referencia a unos textos míos que no acaba de citar y que me temo que no ha leído. Si tuviera tiempo de hacerlo —enteros, eso sí—, estoy seguro de que descubriría que algunos de sus asesores le están haciendo una mala pasada y le podrían hacer quedar mal.

En los últimos años que he dedicado a la investigación histórica y periodística de un período bien apasionante y, a la vez, dramático de nuestro pasado reciente, el descubrimiento y seguimiento de las trazas de los militantes socialistas que enfilaban el camino del exilio por la llegada del fascismo ha sido constante. Un camino que los socialistas recorrieron conjuntamente con los partidos catalanistas aquel 1939, pronto hará ochenta años.

Todos ellos eran luchadores por la libertad, la justicia y la república. El PSOE y los partidos catalanistas defendieron conjuntamente la autodeterminación de los pueblos como un derecho político fundamental. Entonces, la solidaridad antifascista y republicana hermanó políticos españoles con los catalanes. Ciertamente, el paso fronterizo de los Pirineos no era tan sólo un accidente geográfico entonces ni lo ha sido nunca más.

Cuarenta años de dictadura siguieron aquel exilio de los republicanos españoles y los catalanes. Fue una dictadura feroz. El PSOE, señor Sánchez, cerró ese periodo de lucha y supervivencia con una convicción que fue aprobada en el congreso de Suresnes, en 1974, y ampliada o sostenida hasta tres años después. Era la defensa clara y contundente del derecho de autodeterminación de los pueblos de España. La gente de su partido lo escribió así: “La definitiva solución del problema de las nacionalidades que integran el Estado español pasa indefectiblemente por el Reconocimiento del derecho de autodeterminación de las mismas, que conlleva la facultad de que cada nacionalidad pueda determinar libremente las relaciones que va a mantener con el resto de pueblos que integran el Estado español”.

Ya decía usted que todos somos dueños de nuestro silencio y esclavos de nuestras palabras. Celebro que quiera recordar este pasado de lucha colectiva contra el fascismo en Catalunya, en España y en Europa. Y sólo le pido que lo recordemos entero. Que observemos juntos qué ha provocado que todos esos principios democráticos —autodeterminación, republicanismo, respeto por las culturas y las lenguas— se hayan disuelto con el tiempo como un terrón de azúcar. ¿Qué pasó aquellos años complicados y confusos de una transición con las cortinas oscuras y poca luz? ¿Qué hizo que se dejara perder la oportunidad de enterrar las visiones más reaccionarias de España y, por contra, se les diera aire para continuar despiertas hasta hoy?

Juntos vivimos el exilio republicano por el franquismo y juntos defendimos la autodeterminación de los pueblos. Ahora nos ha tocado desfilar hacia el exilio y la cárcel, pero sin su compañía, señor Sánchez. ¿Dónde están hoy los republicanos españoles? Nosotros persistimos en este antiguo y bello compromiso por la libertad, la democracia y, en definitiva, la república. Ustedes están ahora junto a quienes lo quieren impedir todo de cualquier forma y sin ningún escrúpulo. Si me permite hablarle sinceramente, les echamos de menos.

Señor Sánchez, los políticos que han tenido que marcharse al exilio, como el president legítimo Carles Puigdemont, no se han fugado de la justicia. Todo lo contrario, la han ido a encontrar en Europa. Usted habla de una Catalunya cosmopolita y abierta al mundo. Es exactamente esa Catalunya la que simbolizan mejor que nadie el president Puigdemont, los consejeros Toni Comín y Lluís Puig, la secretaria general de ERC, Marta Rovira, la ex-diputada de la CUP, Anna Gabriel, y las ex-consejeras Meritxell Serret y Clara Ponsatí. Están en Bruselas, en Berlín, en Suiza y en Escocia, como ciudadanos europeos, a disposición de la justicia de estos países. Y ahora se les ha añadido un músico. Un cantante de rap que la justicia española quería encarcelar por la letra de una canción. ¿ Es que no veis a qué extremo se ha llegado? ¿Hasta cuándo vais a callar?

Los exiliados se han ido precisamente por la misma persecución política que mantiene en prisión al vicepresident Oriol Junqueras, la presidenta Carme Forcadell, los consejeros Jordi Turull y Josep Rull, los ex-consejeros Joaquim Forn, Dolors Bassa y Raül Romeva, y dos dirigentes de entidades democráticas y pacíficas como Jordi Cuixart y Jordi Sánchez, actualmente diputado del parlamento. Se lo recuerdo por si ha perdido la noción de la magnitud de esa persecución política. Todas estas personas estarían ahora en la calle si las juzgara el tribunal de cualquier país de Europa. El ejemplo lo tenemos en Bélgica, Alemania, Suiza y Reino Unido. Fíjese: están en libertad en todas partes menos en España. ¿Quién es el que está equivocado aquí?

Dice usted que nombrar dos consejeros que viven en libertad en la UE después de haberse sometido a los tribunales belgas y dos consejeros presos en Estremera que tienen todos los derechos para ser nombrados intactos, es una provocación y una degradación institucional. Le puedo asegurar que la presencia de Turull, Rull, Comín y Puig en nuestro gobierno es un honor y un acto de dignidad. Dice usted también que Catalunya merece un gobierno capaz de devolver la “normalidad perdida”. Déjeme que le recuerde que la normalidad no la perdimos. Nos la destrozaron ustedes utilizando el artículo 155 de una forma que no cabe dentro de la Constitución que tanto dicen defender. La normalidad fue alterada el 1 de octubre cuando el gobierno de España mandó a cientos de agentes a zurrar a los ciudadanos que sólo querían poner un papel en una urna. Y luego suspendieron la normalidad con un golpe a la democracia.

Insisto en que, a pesar de todo ello, estoy a su disposición para hablar y dialogar. Son palabras que su partido ha defendido históricamente y recientemente. Lo hizo precisamente para encontrar una solución con aquellos que sí habían usado la violencia con fines políticos. Quiero reconocer ahora aquí aquella valentía. Pero déjeme que esté sorprendido si aquella apuesta por el diálogo por encima de todo —una apuesta tan necesaria para la democracia— ahora no es posible con usted. Le invito a recuperar el hilo de esta historia que ahora comentábamos y nos ayude a defender los derechos civiles y políticos de todos los españoles y catalanes. No tenga ninguna duda, señor Sánchez, que en la lucha por los derechos y libertades de todos los ciudadanos españoles y catalanes estaremos a su lado.

Tengo la sensación, señor Sánchez, de que usted quisiera que estuviéramos de acuerdo —o que le diera la razón— antes de sentarse a hablar. Y es evidente que tenemos miradas muy diferentes sobre el conflicto político que viven nuestros pueblos. El diálogo es imprescindible desde el respeto. No debemos tener miedo a hablar. Decía Nelson Mandela -que de eso sabía más que nadie- que “liberarse no es sólo romper las cadenas de uno mismo, sino vivir de una manera que respete y favorezca la libertad de los demás”. ¿Empezamos?

President de la Generalitat de Catalunya *

 

Meri Pita 2

MERI PITA 

"Ni barriendo para casa se mejora nuestra tierra,// ni 'peliando' como perros por un cachito de pan". (Isa de todos. Braulio)

 

Nuestra tierra, como dice la isa de Braulio, es de todas. Ni hubo ni habrá nunca quien pueda arrogarse el mérito de representar sus intereses en exclusiva. Somos un pueblo marinero hermanado por nuestra diversidad. Un mojo social y cultural -si se prefiere- cuyos ingredientes persiguen un mismo anhelo: la construcción de un futuro de progreso y prosperidad para la mayoría.

Es posible que por eso haya crecido demoscópicamente, sobre todo en los últimos años, el número de paisanas y de paisanos que siente vergüenza -de la propia y de la ajena- al escuchar el discurso repetitivo y cargante de quienes se han creído que las Islas le pertenecen. Se trata de un hecho constatado estadísticamente. La gente de Canarias cada vez tarda menos en cambiar de radio, cliquear sobre la equis o apagar la televisión cuando escucha el sirinoque fingido con que algunos de nuestros cargos públicos hacen referencia al Archipiélago. Especialmente cuando hablamos de las cuentas del Estado, que, como cada año, muerden muchísimo menos de lo que ladran.

Ana Oramas, sin ir más lejos, convertida en una auténtica reina del melodrama, aseguraba en sede parlamentaria esta semana que si no fuera por los falsos nacionalistas no habría siquiera Presupuestos Generales. Y enunciaba como compensación al salvavidas que ha vuelto a lanzarle al Partido Popular para evitar que se ahogue en su propio mar de corrupción y autoritarismo una subida tramposa de las pensiones y un descuento de residentes que continuará sin poner coto al precio exorbitado de los billetes entre Canarias y el resto del Estado, además de continuar subvencionando los viajes en primera clase.

El final intrigante a esta pésima película de sobremesa lo puso el margullo generalizado que recorrió el hemiciclo cuando se atrevió a asegurar que el aumento de recursos que la mayoría de la Cámara ha decidido destinar a la lucha contra la violencia de género también era mérito suyo. No exagero si les digo que solo le faltó despedirse entonando aquello de "no llores por mí, La Laguna?"

De lo que no se acordó la líder metropolitana de ATI fue del millón de canarios y canarias que están en riesgo de pobreza y exclusión social. Ni ella ni tampoco la formación siamesa que gobierna al otro lado del Volcán de Enmedio. Me refiero a Nueva Canarias y a un Pedro Quevedo que, esta vez sin errores, ha optado por apoyar una ley presupuestaria tan progresista que destinará 42 millones al empleo en las Islas frente a los más de 300 que se llevarán las compañías aéreas, y que inyecta en carreteras otros 200 kilos mientras para luchar contra la pobreza solo destina seis.

Afortunadamente, es un hecho objetivo que, como pueblo, estamos abriendo los ojos a la misma velocidad a la que algunos políticos se les ha caído la sombrera. Por eso nos duelen cada día más las mentiras que amplifican determinados medios de comunicación, empeñados en instalar un mensaje totalmente incierto: la bondad de estos presupuestos para las Islas. Y yo me pregunto ¿bondad para quién? ¿Para la oligarquía que las gobierna tras perder unas elecciones tras otras? ¿Para quienes venden sus principios y a nuestra gente a cambio de un titular?

Pues no, aunque para los grandes fortunas y la pléyade de politicastros a su servicio, estas cuentas sean de lo más generosas? se les olvidan dos cosas. La primera, que la mayoría social del Archipiélago, la que mira con lupa lo que se gasta en gasolina y tiene que ahorrar mucho para poder viajar a la Península, suma los votos necesarios para condenarlos a la irrelevancia. Y, la segunda y más importante cuestión, por mucho que se empeñen, Canarias no es suya.

 

Fco Javier Gonzalez Perez 4.2018FCO. JAVIER GONZÁLEZ

Por más que uno lo quisiera no puede librarse del sedimento judeocristiano de los largos años de educación nacionalcatólica, con colegio de curas, misas, confesiones y comuniones incluidas. Por eso, para esta reflexión, he elegido a fariseos, falsos profetas, Janos y Savonarolas como arquetipos que retratan a la perfección a cuatro personajes –y sus grupos adláteres y asociados- que se enseñorean del panorama político que nos ha tocado mal conocer, advirtiendo de antemano, que los cuatro podrían ser perfectamente intercambiables.

FARISEOS: Copio a Mateo 23:27 de las “Sagradas Escrituras”: “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, más por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda suciedad” Leído el versículo con un mínimo de reflexión, me surge la imagen de todas las cúpulas del PP, estatal, autonómico o local, desde los azarosos tiempos de Aznar a los decadentes y enfangados de Rajoy. ¡Puñeteros sepulcros blanqueados! Roban, estafan, prevarican, juzgan y condenan a diestra y siniestra pero que, cuando cae públicamente alguno de los suyos, desde ministros a ministriles –siempre que los ministriles no sea raperos protestones- , se transforman en “simples huesos de muertos llenos de suciedad” como sucede con los casi 1.000 cargos populares implicados, desde ministros, portavoces gubernamentales, presidentes…a simples concejales- mientras que los que quedan aún no descubiertos nos salen, como acaba de oír el Zaplana,  con que “ese ya no es del Partido”, obviando que el propio Partido como tal, por primera vez en la historia política de ese ente llamado España, está “lucrativamente” condenado.

Para ellos, de nuevo Mateo 23:25 “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque limpiáis lo que está de fuera del vaso o del plato; más por dentro están llenos de robos y de incontinencia”

FALSOS PROFETAS: El versículo esta vez es del Libro de Judas (Judas 3:13-1): “Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras” Pues que quieren que les diga. Un ejemplo de falsos maestros los tenemos en los sucesivos PSOE desde el Congreso de Suresnes con Felipe González a Pedro Sánchez. En aquel Suresnes, con la presencia como apoyo de F. Mitterrand, se aprobaron resoluciones como la necesidad marxista de proceder a “la conquista del poder político y económico por la clase trabajadora y la transformación de la sociedad capitalista en sociedad socialista” y dar como solución a los problemas nacionales dentro del futuro Estado Español “democrático” la de proceder al “reconocimiento del derecho a la autodeterminación de todas las nacionalidades ibéricas”.¿Cuánto duró aquel espejismo? Lo que un dulce a la puerta de una escuela (de las de entonces) En el siguiente XXVIII Congreso, el primero celebrado en España tras Franco, Felipe Glez propone “eliminar el marxismo” del ideario, rechazado tras las intervenciones de Llopis y Pablo Castellano pero aprobado a los dos años, en el siguiente XXIX Congreso.

Ahora, el Pedro Sánchez, por un quítame allá esos votos españoleros, propone no solo la reforma del Código Penal para adaptarlo a la definición de “rebelión” que pueda incriminar a los presos políticos catalanes, sino también introducir como ley el obligar a jurar “lealtad” al Rey de España y a su Constitución para cualquier cargo electo en esta cárcel de pueblos.

Podría añadir en estos falsos profetas a los criollos de  Coalición Canaria y Nueva Canarias. Ni una sola palabra de verdad en su supuesto “canarismo” y a los nacionalistas del PNV que, con los sumisos criollos canarios, van a mantener en el poder estatal a la conjunción de políticos más corrupta de este estado, patria de Rinconete y Cortadillo.

Para ellos de nuevo Judas 3:13-2: “Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado”

JANOS. Todos sabemos que JANO es el Dios de las dos caras que, según algunos,  una cara mira al pasado y otra al futuro. Es algo así como la romanización del Yin y el Yang taoísta. Todos tenemos algo de Janos o de la combinación de las fuerzas antagónicas del Yin y el Yang. En la política española del presente, el Jano más evidente parece ser Pablo Iglesias. Puede tener una cara mirando al pasado del ático del pepero De Guindos y de los 600.000 euros de su costo que lo alejan del pueblo llano, de sus preocupaciones y miserias y la otra al futuro, hacia el chalet Galapagar de más o menos igual costo, del tándem podemita Montero-Iglesias y, si el personal –incluyendo el suyo propio-se le subleva, pues no pasa nada, ponemos a todo el partido en la tesitura de revalidar ese cambio del oscuro yin al luminoso yang y asunto resuelto.

Personalmente me importa un rábano donde elija vivir la pareja de moda estos días. Con su dinero lo paguen y paz en la tierra,  pero sí que creo incongruente el cambio de actitud, de postura ética, entre las dos caras de Jano y, todo ello, a riesgo de que Pablo Echenique me incluya entre los que creen a pie juntillas “las bazofias que publican sicarios de las cloacas del estado”

Para ellos, dedico la visión de JANO que nos da Albert Camus en “La caída” (“La Chute”) a través del personaje de Jean Baptiste Clemence: La sentencia que lanzamos sobre los otros termina por volver­se derechamente contra nuestro rostro y no deja de producir sus estragos. ¿Entonces?, pregunta usted. Pues bien, éste es mi rasgo genial. Descubrí que mientras aguardamos el advenimiento de los amos y de sus varas, deberíamos, como hizo Copérnico, invertir el razonamiento para triunfar. Puesto que no puede uno condenar a los otros sin juzgarse en seguida, era menester que uno mismo se abrumara, para tener el derecho de juzgar a los demás. Puesto que todo juez termina un día siendo penitente, había que hacer el cami­no en sentido inverso y ejercer la actividad de penitente para poder terminar siendo juez. 

SAVONAROLA: El predicador dominico ferrarano Girolamo Savonarola, de la segunda mitad del XV, después de publicar sus“De ruina…” en que la iglesia católica y Roma eran la continuación de la Gran Meretriz de Babilonia, pasó con sus furibundos sermones, que lograban congregar a más de 15.000 personas, a despotricar contra todo lo que le rodeaba. Cuando el rey francés Carlos VIII, queriendo conquistar Nápoles, ocupó de paso Florencia y expulsó a los miembros de la familia gobernante de los Médici, Girolamo se erigió en líder de la República de Florencia. Persiguió ferozmente a homosexuales y prostitutas, prohibió el juego y el alcohol, quemó las obras de Bocaccio y los poemas de Petrarca, arrojando también a la hoguera las de los clásicos griegos y romanos como Virgilio, Ovidio y Séneca por pervertidores, los instrumentos musicales, los cuadros “perturbadores”, las pinturas y afeites en las mujeres, prohibiendo los escotes, espejos y pinturas…y hasta las calzas masculinas ajustadas por aquello del recato.

¿Quién es el político hispano más Savonarolano?  ¡Carajo que lo pongo fácil! El  caballerete que, años atrás hacía propaganda en pelota picada y ahora no tiene metros de banderas de España con las que arrollar su cuerpo serrano a los acordes del himno de la Marta Sánchez. Pues sí, es nada más y nada menos, que  ¡Albert Rivera y su claque de C’s! El martillo de la herejía catalana, adalid del 155 y punta de lanza de la Nueva España para el que ya no hay distinciones de ninguna clase. Grita bien alto, entre ríos de lágrimas de la Marta Sánchez que “Yo no veo rojos y azules; veo ESPASÑOLES. Yo no veo gente urbanita o gente rural; veo españoles. No veo jóvenes o mayores; veo españoles. No veo trabajadores o empresarios; veo españoles” ¡ SOLO ESPAÑOLES!  superando incluso aquel inefable marianismo del “España es una gran nación. Y los españoles, muy españoles; y muchos españoles. (¿Recuerdan aquel enano caudillo que salía en los NODOS de la Plaza de Oriente con voz aflautada, meliflua y afeminada diciendo Españoles todos…? Pues eso.)

Para ellos: Recordar que Savonarola, tras abjurar  -eficazmente “persuadido” por la Santa Inquisición- de sus errores fue ajusticiado en la Piazza della Signoria florentina. No creo que estén los tiempos para que con la nueva Inquisición del zoidiano Ministerio del Interior español lo ejecuten,  por lo que me temo que el neo-Savonarola, con el apoyo de sus cada vez más capitidisminuidos coleguillas Peperos, tiene muchas papeletas a favor de gobernar la rediviva Gran Meretriz de Hispania.

Wladimiro RodriguezWLADIMIRO RODRÍGUEZ BRITO

Cuesta entender muchas de las cosas que ocurren en nuestro territorio, ya que la devaluación de la cultura y la economía local ha provocado no sólo una pérdida de identidad, degradando lo que sabemos hacer, pero sobre todo, creando una mayor dependencia ante la debilidad de lo local frente al negocio de la importación.

El admirado Pedro Lezcano, en el poema de la maleta, nos acerca a lo que ocurre con el carbón. El negocio es el negocio. Lo pequeño, lo local, lo nuestro, lo han separado del interés colectivo.

¿Tiene explicación que en un territorio como el nuestro tengamos que recurrir a la importación del carbón desde el otro lado del mundo? Un territorio con más de 130.000 ha forestales, en las que hemos de hacer selvicultura, limpieza, abrir caminos, pistas forestales, cortafuegos, entresacas ante la alta densidad de árboles en los montes, leñas muertas, etc.

¿De verdad queremos arriesgarnos a la introducción de nuevos problemas para la salud de nuestra naturaleza, o que amplíen los que todos ya conocemos en nuestros campos, propagación de patógenos, etc.?

El carbón puede ser un elemento auxiliar para retirar combustible de nuestros montes, no tiene espacio, ya que no es una actividad para que la gestione la administración, y por otra parte no hemos creado un hueco legal para que empresas locales que sabían hacer carbón pueda actuar, pues los "máster universitarios" para tal actividad no están "homologados", ya que los requisitos que pedimos para tal actividad son similares a los de una planta industrial en un supuesto polígono.

Lo que ocurre con los carboneros es lo mismo que ocurre con numerosos oficios y actividades agrarias, que debemos cuidar que se transmitan de padres a hijos, y que estamos perdiendo, en medio de una sociedad que ha revalorizado la cultura libresca, alejada de una sabiduría local, vinculada al territorio. Las mal llamadas modernidad y globalización debieran mirar para el entorno, ya que nos hacen más pobres en nuestro medio.

El carbón de Argentina, las almendras de California, los higos pasados de Turquía, las papas de Egipto, los cabos de los sachos? las importaciones de nuevas plagas, nos deben hacer meditar sobre una revalorización de lo local. No olvidemos lo que está ocurriendo con numerosas plagas que se propagan en los cítricos y en los olivos, o el agotamiento de los suelos, con los monocultivos de soja en Argentina, Paraguay, y Brasil. Qué decir del glifosato, los problemas de salud, y las plantas que se hacen resistentes a él y a otros venenos similares.

Nos toca hablar y leer lo pequeño con más cariño y detenimiento. Una carne preparada con carbón de brezo y faya es también un valor de un pueblo que saborea y dignifica un territorio, pero también, que contribuye a una gestión más sostenida, en la que tenemos que hacer un esfuerzo ambiental y social, ya que la conservación de nuestros montes es también la conservación de nuestros carboneros, pastores y agricultores.

Hemos hecho unas leyes ambientales que han ignorado o excluido a un sector claves en los equilibrios entre el hombre y la naturaleza. Tenemos que encontrarnos con "viejos usos" que son claves para un mejor entendimiento con la naturaleza y las necesidades socioambientales. El monte no se gestiona sólo con más drones, helicópteros e hidroaviones, seamos más humildes, leamos los libros no escritos de nuestros abuelos, gestores de gran sabiduría, en la que había espacio para los carboneros sin "máster universitarios", y sin polígonos industriales. Dejemos los usos tradicionales con la lógica de la vida, de un pueblo sabio, que mantuvo nuestros montes sin gas butano y "máster ambientales" que ignoran la cultura de la tierra, con teorías urbanas y librescas.

No sólo importamos carbón, importamos también ideas que nos empobrecen. En Canarias sobra carbón, y faltan ideas y compromiso ambiental.

 Chema HernandezChema Hernández Aguiar

Me imaginaba que estaba sentado en el banco de un parque y me quedaba ensimismado por la desenfrenada actividad de una abeja robótica, ella era parte de un destacamento de unas veinte que habían salido de una pequeña caja metalizada que abría de un operario, tras levantar el vuelo, las monitorizaba con su Tablet. Aquellas abejas no zumbaban, tampoco picaban, de color metalizado, quedaban suspendidas en el aire mientras polinizaban las diversas plantas de aquellos jardines. Era ya tan común que nadie prestaba atención alguna, nadie recordaba ya a las abejas, que aún mostraban en algunos parques naturales donde sobrevivían a duras penas.

La empresa Walmart ha presentado este patente bajo el epígrafe de “aviones no tripulados de polinización”. La Universidad de Harvard, Monsanto, otras empresas, universidades y gobiernos también las han desarrollado, en algunos o todos los casos con funciones militares y de información.

Las abejas robot son sólo una muestra y una demoledora realidad del modo en el que nos están amaestrando en las docilidad.

Felices

Es increíble, pero mientras ocurren múltiples injusticias quedamos ensimismados, reducidos a la aceptación de lo que acontece, centrados sólo y únicamente en encontrar una especie de limbo personal donde la felicidad se parezca a la felicidad que contiene el paquete de información que nos muestran y venden cada día, que casi nos insertan en el cerebro.

Me pregunto una y otra vez qué acontece en nuestra sociedad para que permanezcamos impertérritos, pasivos, sumidos en el nadismo, en el nada cambia, acatarrados de ideas e inmóviles, al tiempo que las minorías conscientes pasean su oposición en los límites de los reinvidicodremos autorizados.

Y claro que hay respuestas, pero son respuestas cansinas, agotadoras, muchas de ellas tan frecuentes como recurrentes y fáciles, así escuchamos: ¡El sistema! ¡Los medios! ¡La alineación! ¡Los poderes! ¡Todos son iguales!

Una religión

Tengo la sensación que hemos reconstruido una teología que sitúa a las circunstancias que nos rodean a todos como devenidas, dadas, algo así a lo que expresaban con resignación y ternura nuestros mayores: ¡La voluntad de Dios!

Mientras, nos movemos en la extravagante contradicción de reformar lo que creemos irreformable, que lo es, y que pretendemos que, dócilmente, pacíficamente, se acepten los cambios que jamás le arrebataremos con un por favor.

Sin embargo, en realidad lo que sucede es que se consolidan y perfeccionan los regímenes y modelos autoritarios y militaristas en el seno de las grandes potencias en todo el mundo, al calor de las grandes corporaciones, en la senda de la agudización y proliferación de conflictos regionales internacionalizados. Se agranda la desigualdad social y se reduce el número de personas que se benefician de las enormes riquezas que se producen en el Planeta. Se burlan de las soberanías de los estados e impiden a las naciones ser Estado.

Es tan absurdo y trágico que mientras en lo tecnológico y científico vivimos en el XXI, en los derechos nacionales, en las condiciones socioeconómicas, en los derechos civiles recorremos a la inversa la línea del tiempo, colocándonos en los previos a la Segunda Guerra Mundial. Los derechos de los años 1990 son utopías en 2018.

Además las cambios tecnológicos generalizados en los diversos sectores económicos por venir, que no son para dentro de 20 0 30 años, sino que son ya una realidad y que pueden estar operativos en los próximos cinco años. Se calcula que

800 millones de trabajadores serán reemplazados por robots en 2030, estudio realizado por McKinsey Global Institute. Hablamos de doce años

El estudio elaborado en 46 países afirma que una quinta parte de la fuerza laboral mundial se verá afectada por el avance imparable de la industria de la robótica, especialmente en los países más avanzados y en algunos empleos donde los robots los ocuparán completamente.

Aún así seguimos pensando que todo está previsto y que tendremos más tiempo de ocio y blablablá…

Al final, en puertas de una nueva confrontación con Irán hacemos acto de fe y creemos firmemente que nada ocurrirá fuera de sus fronteras y que si ocurriese no traspasaría las fronteras de mi barrio o de mi edificio.

Tranquilo amigo o amiga, vive en una colonia, pero no hay problema su piso es la república de Ikea.

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Valeriano Weyler

Sin titulo 2

QUEDARSE SIN NADA

 

diadeltrabajo