Junto a los poderes ejecutivo, legislativo y judicial que constituyen los cimientos del Estado, la denominación de “cuarto poder” que desde 1787 se atribuyese a la prensa por su gran influencia crítica, ha quedado trasnochada por la realidad de los hechos. La prensa, todos los medios de comunicación, han dejado de ser ese otro poder pretendidamente autónomo, para convertirse en vil y manipuladora herramienta de los gobiernos. En Canarias, esa realidad está alcanzando dimensiones especialmente alarmantes. Tras la férrea censura impuesta por los medios de comunicación a la opinión sindical, el coordinado y manipulador asalto de los portavoces gubernamentales para ocupar hasta dos páginas de entrevistas periodísticas contradiciendo las protestas ciudadanas en defensa del territorio, de los servicios públicos o de cualquier otro asunto de interés general, sonrojan a cualquiera con una mínima sensibilidad democrática. Así, Clavijo y sus acólitos ideológicos continúan atareados en arrastrar las libertades públicas y la democracia a las pestilentes alcantarillas mediante las más burdas manipulaciones. Con el dinero del Común se compran a tertulianos, opinadores, periodistas, páginas enteras de la prensa,  y ahora, hasta las propias empresas de comunicación.   

 

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El ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife agravia la figura de Secundino Delgado

La escultura de Secundino Delgado, precursor del nacionalismo Canario, periodista y activista obrerista de Canarias, ubicado en el parque de su mismo nombre del barrio santacrucero de Salamanca, sufre desde hace meses un ostensible abandono y suciedad. El  grupo de gobierno municipal  de  Santa Cruz de Tenerife, prolonga por tanto este deplorable agravio a una figura histórica excepcional y especialmente emblemática para el conjunto de canarios por su decidida lucha por la libertad de Canarias y contra la postergación que las islas  de mano de los gobiernos de España. El entorno del busto, presenta similar y repulsivo y sucio aspecto. Este proceder contrasta con el celo que Coalición Canaria dispensa a personajes vinculados al militarismo y a gestas bélicas del colonialismo.