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 El proceso hacia la autodeterminación emprendido por el pueblo catalán y auspiciado por el parlamento democrático del que se ha dotado, es saludado por Intersindical Canaria con un sentimiento de solidaridad y de respaldo frente a la sucesión de embates que desde el Gobierno y las organizaciones nacionalistas- españolistas se vienen sucediendo como expresión de autoritarismo y de los residuos ideológicos del franquismo tales como “Unidad de España la patria indisoluble”... aun presente en la clase política y que Intersindical Canaria repudia.

La consulta del próximo 1 de Octubre hay que entenderla como la voluntad de una comunidad en el objetivo de la consecución de su máximo autogobierno, cuyo único límite de decisión debe ser el obligado carácter democrático de la nueva organización social de la que los catalanes se puedan dotar. Para Intersindical Canaria resulta especialmente significativo el hecho que la mayoría de organizaciones populares y del Parlamento catalán, se han manifestado muy mayoritariamente por el derecho a decidir, lo que incluye constituirse como ciudadanos de un Estado legítimo propio e independiente, o contrariamente, optar por mantener los actuales vínculos con el Estado Español.

 

Con la misma convicción con la que reclamamos el derecho a la Autodeterminación y a decidir de los catalanes, Intersindical Canaria reivindica para nuestra Nación Canaria igual derecho, pero con razones geográficas, históricas y sociales añadidas. Al principio inalienable del derecho a la autodeterminación proclamado por la ONU para las comunidades no autónomas como Canarias, se suma el hecho que nuestro territorio ya era nación en el momento de su cruenta conquista por España. Pero además, las condiciones sociales y de vida que secularmente se nos ha impuesto, han estado sistémicamente remarcadas por la interesada dependencia exterior, el injustísimo reparto de la riqueza, la adecuación de las leyes a los intereses comerciales y estratégicos foráneos, por la extracción incontrolada de capital desde nuestra tierra, por la reiterada utilización de nuestras islas como plataforma militar de agresión imperialista. Todo ello, caracteriza a nuestra comunidad como un territorio pendiente de descolonización, y de ahí la necesidad de ejercitar nuestro derecho a decidir para optar por una existencia digna y de bienestar hasta hoy impedida y poder dotarnos de un auténtico autogobierno.

En ese contexto, la clase trabajadora canaria continúa sufriendo, tras siglos, la peor parte de estas calamidades mediante una ignominiosa segregación social y nacional en materia de desempleo, famélicos salarios, durísimas condiciones laborales y miserables pensiones. Estos históricos agravios para nuestros trabajadores son consecuencia directa de la política gubernamental de Estado y el colaboracionismo prestado por los gobiernos y burguesía subalternos del Archipiélago, situación esta que debe ya tocar a su fin.
En definitiva, requerimos del gobierno español y del conjunto de organizaciones políticas y sociales, el reconocimiento de los resultados del referéndum catalán como expresión de la voluntad popular, y nuestro rechazo a cualquier acción coercitiva o represiva de los aparatos del Estado contra el referéndum o sus promotores, lo que lleva implícito el respeto a las instituciones y autoridades catalanas. Esta declaración va acompañada de una petición de solidaridad al conjunto de la población catalana para que hagan suya la reivindicación de los derechos laborales, sociales y nacionales que a los canarios, en justicia, nos corresponden.

Canaria, 12 de septiembre de 2017