DSC01390Nuevamente, la “mayoría” sindical, vuelven a convocar un paro simbólico de dos horas en el servicio de Correos por el actual proceso de desmantelamiento y falta de financiación que ha llevado a la grave situación en la que se encuentra el servicio postal público. Una circunstancias éstas estas que desde hace tiempo es sobradamente conocida y que INTERSINDICAL CANARIA también ha denunciado en coincidencia con algunos de los aspectos planteados por la "mayoría" sindical foránea de CCOO, CSIF, UGT y Sindicato Libre.

        Ahora bien, continuando con su proceder en anteriores convocatorias, las organizaciones convocantes no han consensuado ni han invitado a una parte de la representaciones sindicales con presencia en Correos a participar es esta protestas, al igual que tampoco lo han hecho con las diferentes organizaciones nacionalistas del conjunto del Estado, motivo por el cual ni INTERSINDICAL CANARIA ni otros sindicatos PARTICIPAN EN ESTE PARO, al igual que ocurre en otros territorios. Claro que hay motivos para las protestas, pero reiteramos que nuestro sindicato sólo apoyará las decisiones que emanen del conjunto y consenso de los trabajadores y de su representación sindical territorial, previa valoración y concreción de las acciones, pero no participará en convocatorias impuestas desde Madrid y contraproducentes como esta que ya se han demostrado manifiestamente ineficaces y que, al contrario del objetivo que dicen perseguir, debilita la posición de los trabajadores ante el Gobierno y su ministerio de Fomento. 

 

        La caótica gestión de nuestro servicio público postal la confirma el propio Informe de fiscalización del Tribunal de Cuentas cuando, entre otros muchos datos descubre que Correos ha vendido edificios propios por valor de 22 millones en paradero desconocido. Ha venido realizando contratos ruinosos con sus clientes, dejando de ingresar hasta 585 millones de euros en dos años. Pero además, se ha reducido progresivamente la inversión anual para el mantenimiento de las actividades postales. Todo ello nos lleva a afirmar que los propios gestores de Correos son cómplices de convertir la empresa en deficitaria, y es evidente qué estas políticas son los pasos para continuar la vía de la “privatización”.

      Mientras las condiciones de trabajo siguen de mal en peor y el futuro es cada vez más incierto, las cifras de pérdidas de puestos de trabajo  laboral fijo y funcionario ya ascienden a más de 600 puestos de trabajo fijos, destacando como principales problemas la pérdida de empleo y calidad laboral  así como un manifiesto empeoramiento del servicio al ciudadano, además de una gestión, marcadamente negativa de los responsables del servicio en el Estado español y en Canarias, quienes parecen haber sido seleccionados con el único objetivo de sabotear en nuestras islas el servicio público postal.